Pabellón 6 cumple cuatro años de trabajo a tope, con nuevas ideas y proyectos
El de Zorrotzaurre es un espacio poco habitual a vista del público, pero conocido en el mundo de las artes escénicas
bilbao - Pabellón 6 cumple cuatro años. Se trata de un espacio poco habitual a vista del público, pero conocido en el mundo de las artes escénicas. Un espacio inusual que no tuvo un comienzo fácil, según cuentan dos de sus fundadores, el actor Ramón Barea y la actriz Irene Bau. “Cuento los preámbulos que mucha gente no conoce o no le da valor. Uno de los problemas importantes que tenemos nosotros, la gente del teatro, es la falta de un espacio de trabajo de exhibición, es decir, un local de ensayos”, explica Barea.
Según el actor y Premio Nacional, normalmente todas las compañías, todos los grupos, tienen un lugar en alquiler, con un espacio adecuado para poder llevar a cabo los ensayos y las preparaciones para las obras. “Yo creo que los grupos de teatro son los inversores fuertes en alquileres de espacios de trabajo. No puedes ensayar en un sitio pequeño, por eso hay una tendencia especial a ocupar pabellones industriales”, añade Barea.
Hace unos años, se vio la necesidad de un espacio de este tipo en Bilbao, que no existía. Como cuenta el actor, han esperado hasta que han tenido la oportunidad. “También hay que añadir la dificultad de las empresas vascas de exhibir espectáculos en Bilbao. En aquel momento no había espacios, y cuando en 2011 el Campos Elíseos estaba arreglándose, estaban el Arriaga, La Fundición y las salas del Euskalduna. Ciertas compañías con determinados tipos de espectáculos no tenían cabida de exhibición y eso fue también una razón importante para buscar un espacio en Bilbao”, cuenta Irene Bau.
“Evidentemente, lo ideal es tener un sitio accesible, que sea acogedor, al que se llegue muy fácilmente, que esté comunicado y tengas el metro en la puerta. El problema es que eso no hay en el centro de una ciudad”, explica Barea. Tras buscar diferentes lugares en la capital vizcaina, encontraron un espacio adecuado en el barrio de Zorrotzaurre. El cierre de las industrias y los talleres les dio la posibilidad de alquilar una de las naves. “En un principio, Pabellón 6 estaba previsto para un par de locales, y cuando vimos éste que estaba lleno de escombros y con el suelo de cemento de hormigón levantado, vimos que con ciertos arreglos podía ser válido”, añade el actor bilbaino.
Así arrancó un proyecto complicado, donde necesitaban ayuda para reformar el espacio. “Inicialmente, decíamos que solos no lo podíamos hacer, por lo que decidimos hablar con otras once personas vinculadas con las artes escénicas: directores, escenógrafos, músicos, bailarinas, actores, dramaturgos,... y así arrancamos con esto”, cuenta Bau.
No se lo tomaron con calma, querían empezar a darle vida lo antes posible. La nave la adquirieron en mayo y para agosto pretendían estrenar una obra, aprovechando el tirón de Aste Nagusia. “El tema era que teníamos que empezar cuanto antes para recuperar el dinero. De esa manera, no hemos parado en estos cuatro años. Nosotros somos conscientes de que cada día que el pabellón esta cerrado se pierde dinero”, explica la actriz.
puesta en marcha Poco a poco, Pabellón 6 empezó a crecer y a salir a delante con la ayuda de la gente de la profesión, y lograron estrenar en Aste Nagusia. “Estrenamos con un monólogo de un actor que se llama Adolfo Fernández, Cantando bajo las balas, que lo interpretaba con un pianista. Lo hizo en un escenario que nos dejó el propio actor porque había sido material de escenografía de una obra suya”, apostilla Barea.
Arrancaron con todo prestado porque no tenían dinero para comprarlo nuevo. A lo largo de estos años, han ido invirtiendo y lo han acondicionado. Uno de los mayores obstáculos que se encontraron fue la difusión de Pabellón 6. “Los dos primeros años fueron muy difíciles porque, claro, uno piensa que esto se va a llenar de gente, como somos teatreros..., y no, no ocurría eso, evidentemente. Pero sobre todo porque no teníamos medios para publicitarlo. Bueno sí, la profesión empieza a saber que estamos por aquí, pero el público en general aún no”, añade la actriz.
Comenzaron con la idea de dar cabida a las compañías vascas, cosa que no se veía en Bilbao. Aquello les dio la facilidad de difundir la información de una manera más sencilla, que fue a través de las redes sociales y del boca a boca de la gente que descubría el lugar. “A cualquier teatrero que le preguntabas te decía que era una locura permanecer de esa manera. Te decían que en Bilbao no hay público para tantos días, que esto da para hacer una función, un par de funciones, pero la practica nos fue demostrando que funcionaba”, cuenta Barea.
Fue un proceso lento aunque, como explican los dos actores, ha habido una especie de “fidelización del espectador”, que con el tiempo ha ido creciendo. Una de las obras que más éxito ha cosechado es Cabaret Chihuahua, que ya lleva 120 funciones. Continuará después de estrenar la próxima pieza, El Chichinabo cabaret, que ya está en marcha. “Lo que está claro es que la gente que viene repite, eso es así, siempre. Para mí son muchas las razones, porque hay gente que viene por el espectáculo, por el espacio, por el barrio... El perfil que digo yo es el de la señora del Arriaga, sobre todo mujer de mediana edad tirando a mayor, que no venía nunca jamás y ahora con el Cabaret Chihuahua ha empezado a venir, porque se ha corrido la voz”, añade Irene Bau.
nuevos proyectos Pabellón 6 nunca para y siempre procura hacer cosas diferentes. Como dicen sus promotores, “el secreto es reinvetarse día a día”. Por eso, las ideas no cesan nunca y con ello nuevos proyectos de futuro. “Este año, quién nos iba a decir a nosotros que íbamos a crear una compañía joven de teatro, con actores que tienen menos de 25 años y que provienen de distintas escuelas, para tener una especie de plataforma profesional. Gente con un nivel de preparación que antes no había. Eso es fruto de la iniciativa probada de escuelas que se han ido creando”, cuenta sorprendido Ramón Barea. Empezarán a ensayar en octubre y en enero estrenarán una versión de Romeo y Julieta, pieza de Pablo Neruda con nueve actores y actrices de esta nueva compañía.
Además, en septiembre comenzarán un curso de teatro de verso, que impartirá Karmele Aranburu. “En Euskadi se da la curiosidad de que se ha hecho muy poco teatro de repertorios, siempre suelen ser de creaciones propias o de textos nuestros. Por eso supones que a nadie le interesa el verso”, añade el actor. El curso ha tenido mucha demanda ya que está previsto que sea de 20 plazas y han recibido más de 50 inscripciones. Debido a esto, la propia Karmele Aranburu ha decidido dejar asistir a más gente, que podrá ir de oyente. “Y ya de aquí rizamos el rizo y se va a montar un Don Juan Tenorio industrial, que va a dirigir Juan Polanco; los versos correrán a cargo de Karmele Aranburu. Tendrá un reparto de catorce actores, y lo curioso es que los personajes de Juan y de Don Luis los interpretan dos actrices, como forma de destacar la estupidez masculina. Y Doña Inés será un muchacho adolescente. Esto lo hacemos para dejar un poco al descubierto las maldades y estrategias de Juan y Luis”, revela el actor.
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