Así terminaron los ciclistas tras la acalorada primera etapa de la Itzulia
Las altas temperaturas y un final de crono con una rampa del 19% hacen mella en un pelotón que finalizó exhausto
Cuando lo primero que hace un ciclista tras cruzar la línea de meta es irse al suelo en busca de resuello, es que la etapa ha sido durísima. Y justo eso es lo que ocurrió después de la primera de la Itzulia. Esa que coronó este lunes a Paul Seixas como la más firme de las promesas del pelotón internacional.
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El debut de esta edición de la carrera fue una crono que se desarrolló íntegramente en Bilbao. Fue de un trazado exigente, pero lo que realmente la convirtió en criminal fue la climatología. Los termómetros del Parque Etxebarria anunciaban más de 30 grados cuando, uno a uno, los corredores llegaban a meta.
El sol no dio tregua durante ninguno de los 13,8 kilómetros de recorrido, sin embargo, se volvió especialmente tórrido cuando el ciclista arribaba a la Plaza del Gas. A los últimos metros de una etapa cuyo final estaba protagonizado por una pendiente del 19%. Un desenlace que afrontaron todos como valientes y que acabó con más de uno por los suelos.
Así, una vez parado su reloj particular, fueron muchos los corredores que se tiraron de su bicicleta para abrazar el frío del asfalto. Fue el caso de Emil Herzog (Red Bull), Txomin Juaristi(Euskaltel-Euskadi) o Kevin Vauquelin (Ineos). Ninguno se atrevió a recuperar la verticalidad hasta pasados unos minutos.
Asimismo, Pello Bilbao (Bahrain) era incapaz de dar bocanadas tan grandes como para normalizar su ritmo cardíaco, José Luis Faura (Burgos) encontró en el vallado de seguridad un fiel amigo sobre el que sostenerse y Alex Aranburu (Cofidis) era incapaz de, botella de agua en la mano, articular palabra.
Con el culo al aire
Con todo, el primero en irse al suelo en esta edición de la Itzulia fue Maxime Decomble (Groupama). El ciclista francés sufrió una caída que, aunque no le reportó lesiones grave, le provocó varios agujeros en su culotte.
De hecho, el corredor logró el penúltimo peor tiempo de la crono, a 5:14 minutos de Paul Seixas (Decathlon). Y es que tuvo que cruzar la meta del Parque Etxebarria con el culo casi al aire y con varios rasguños ensangrentados en ambas nalgas. Esperemos que no le impidan tomar la salida de este martes.
