San Pellegrino Terme. Aunque los ciclistas lo nieguen y aporten datos los suficientemente contundentes para ello -53 kilómetros en la primera hora y 51 en la segunda una velocidad de vértigo hasta que se hace la fuga que encumbra a Eros Cappecchi, el verdugo de Igor Antón en la Euskal Bizikleta de 2008-, el día más plácido del Giro para la maglia rosa acaba siendo también el que le deja a las puertas del Tour, para el que aún queda más de un mes. No muy lejos de los Alpes donde Contador afronta el trámite final antes de entronizarse de nuevo en Milán, en la ciudad suiza de Lausanna donde tiene su sede, el TAS decidió aplazar la audiencia en la que debe estudiar los recursos de la UCI y la AMA contra la absolución del madrileño. Prevista del 6 al 8 de junio, no se celebrará antes de mediados de julio, durante la disputa del Tour, seguramente más tarde, después de que los abogados de Contador agotaran hasta el último minuto de plazo para presentar sus alegaciones.
"A raíz del acuerdo entre ambas partes, el TAS ha aceptado posponer la vista a fin de conceder a todas las partes interesadas el tiempo razonable para preparar su comparecencia y garantizar la participación en persona de testigos y expertos", explicó el TAS en un comunicado. Todas las partes se reunirán la próxima semana para establecer un calendario definitivo, aunque parece claro que, dada la complejidad del caso, el veredicto del TAS no llegará hasta el mes de septiembre, lo que también le permitiría correr la Vuelta.
pendiente de aso Como en el Giro que ganará, si no media desastre, este domingo, Contador podrá incluir su dorsal en el Tour siempre que lo desee y estime que es posible recuperarse de tres semanas agotadoras para volver a ser competitivo y luchar en condiciones por su cuarto triunfo en París. También queda a expensas de la postura que tome ASO, organizadora de la carrera francesa, que desde hace unos años se reservar el derecho al veto amparado en la preservación de la imagen de la prueba. Christian Prudhomme, director del Tour, ya había mostrado su deseo de que la resolución del TAS llegara cuanto antes para que nada alterara el transcurso normal de su carrera en julio. Con Contador en el Tour y el caso en el TAS, la presión mediática no tendrá nada que ver con la del Giro, donde el español raciona sus comparecencias con el permiso de Zomegnan y las preguntas rara vez hacen referencia al asunto.
La petición de celeridad ha guiado también el discurso de UCI y AMA en las últimas fechas, algo paradójico, pues ambos agotaron hasta el último segundo el plazo para presentar el recurso, una de las razones por la que se ha demorado el proceso. A la prisa que reclaman ambos entes le ha puesto coto Contador, que, más que rápido, lo que desea es que el juicio sea justo, dure lo que dure.
"Soy optimista" Centrado en defender la maglia rosa hasta Milán, Contador trató ayer de eludir cualquier pronunciamiento sobre la posibilidad de estar en la salida del Tour. "Ahora estoy en el Giro, que me exige el cien por cien de concentración. En lo único que pienso es en llegar a Milán de rosa", dijo evasivo cuando le mencionaron el asunto. Ante una nueva pregunta, el de Pinto explicó que no sabía muy bien de qué iba la noticia, que esas cosas las llevaban sus abogados. Y ante la insistencia, "¿esto le hace ser optimista?", al fin se expandió y respondió que siempre, desde el principio, lo había sido. "Soy inocente y cuando la verdad está de tu lado, las cosas necesariamente tienen que salir bien", explicó. Fue más contundente aún la respuesta a una pregunta que trataba de buscar una explicación a que, a diferencia de otros casos de dopaje en los que las opiniones se dividen a favor y en contra del deportista, la unanimidad presida el suyo. "Todo el mundo está de su parte, ¿por qué?". "No lo sé", dijo, encogiéndose de hombros, "pero lo que es evidente es que la manera de decir las cosas y lo que expresa la mirada cuando das las cara sirve para saber si una persona dice la verdad o no".