En la mañana de elecciones, fría y húmeda, amanece Miguel Madariaga, presidente de la Fundación Euskadi, henchido y orgulloso. La tarde del sábado vio por la televisión, con una calma inusual, cómo Igor Antón, "mi chico, al que tanto quiero", cerraba el círculo y daba a Euskaltel-Euskadi la etapa de una de las grandes que le faltaba: la del Giro. "Es uno de los momentos más importantes de la historia de este equipo", sostiene Miguel, que rescata algunos de los fotogramas, unos pocos segundos intensos de los 17 años de cinta del conjunto vasco. Las recuerda para DEIA.

Agustín Sagasti

Etapa de la Vuelta al País Vasco 1994, Azpeitia

Agustín Sagasti (Mungia 1970-2009) fue el pionero. En abril de 1994, apenas dos meses después del debut del equipo en la Challenge de Mallorca, logró la primera victoria de la historia del Equipo Euskadi. Dónde, en la Vuelta al País Vasco, en Azpeitia. "Fue algo inolvidable. Muy especial por muchos motivos, pero sobre todo porque aquello abrió el camino al equipo en la selva del ciclismo. Eran los inicios, que siempre son difíciles, y de alguna manera sirvió para que la gente empezara a creer en este proyecto porque hasta ese momento se decía que era una bilbainada. Una fanfarronada de Alberto Pradera y Miguel Madariaga. Es lo que creían muchos. Y a la mayoría el triunfo de Agustín les hizo cambiar de opinión. Desde donde quiera que estén ahora, seguro que tanto él como Juan Carlos Urrutxurtu han sonreído al ver ganar a Igor en el Giro".

Roberto Laiseka

Etapa de la Vuelta a España 1999, Abantos

El Equipo Euskadi tuvo que correr cinco Vueltas a España antes de alcanzar, a la sexta, el primer triunfo de etapa en una grande. Fue en la cima de Abantos. La consiguió Roberto Laiseka. "Y resultó ser vital porque el equipo atravesaba entonces una situación muy delicada. No había dinero, estábamos al borde de la quiebra. Allí pude comprobar la fidelidad de cierta gente, mecánicos y auxiliares que llevaban sin cobrar dos meses y seguían confiando en el proyecto. La entrada de Euskaltel y la Diputación de Bizkaia nos dio aire, mucho aire. Y la victoria de Roberto fue lo que reforzó todo eso. Pero más que una cima, entonces lo veíamos como un escalón más en el crecimiento del equipo. Otro pasito más. También una llamada a los que empezaban a despegarse del equipo, que volvieron a creer".

Roberto Laiseka

Etapa del Tour de Francia 2001, Luz Ardiden

El 22 de julio de 2001, día de Madalenas, ardieron los Pirineos. Roberto Laiseka, quién si no, se entronizó en Luz Ardiden y ganó la primera etapa de la historia de Euskaltel en el Tour. Es el día más recordado por Miguel. Dos años más tarde, en 2003, en Alpe d'Huez, Mayo logró la segunda. "El mero hecho de correr el Tour de Francia ya fue un éxito. Estábamos en una nube. Pero todo se torció en la salida con el extraño asunto de Txema del Olmo. Sigo pensando que aquello fue algo muy raro. Todo eso y que el equipo en la primera semana no estuvo bien -les cogió a todos menos a Chaurreau el famoso corte de los tropecientos minutos- hizo que se dudase mucho de la capacidad del equipo. Decían que el Tour nos quedaba grande. Roberto, y todos los compañeros, callaron muchas bocas. Lo de Luz Ardiden fue la leche. Ganar en unos Pirineos que se habían teñido de naranja fue algo espectacular. Había ikurriñas por todas partes y nunca vi tanta gente feliz junta. Yo lo viví desde casa, pero no por ello fue menos intenso. Lo sentí en aquel momento como una culminación, la cumbre. Pensaba que no se podía llegar más alto ni lograr más cosas. Ahora sé que me equivoqué. Luego llegó la Vuelta al País Vasco de Mayo, otro momento grande. Como la victoria en Alpe d'Huez y aquel Tour de 2003".

Samuel Sánchez

Oro en ruta en los Juegos Olímpicos de 2008, Pekín

En 2007 Samuel Sánchez se convirtió en el primer ciclista de Euskaltel en pisar el podio de una grande. Fue tercero en la Vuelta, tras Menchov y Sastre. "Me sentí orgulloso porque a Samuel tuve que defenderlo mucho. Tanto o más que al propio proyecto. Con Samuel en el podio de la Vuelta y las tres etapas que ganó se demostró que no me había equivocado con él". Menos de un año después, el 8 de agosto de 2008, el ovetense ganaba el oro en la prueba de ruta de los Juegos Olímpicos de Pekín. "Mira que aquello fue importante, pero me queda la sensación de que, aún siendo apreciado, se valoró mucho más fuera que dentro. El oro olímpico dio mucho a Euskaltel. Nos dio un nombre no solo en Europa, donde ya éramos conocidos, sino en el mundo. Creo que nos elevó a otra división. También provocó una cosa curiosa: la gente que siempre creyó que este sería un equipo de andar por casa, de ganar etapitas, se dio cuenta de que verdaderamente estaba ante un grande".

Igor Antón

Etapa del Giro de Italia 2011, Monte Zoncolan

El sábado en el Zoncolan Igor Antón cerró el círculo de Euskaltel-Euskadi en las grandes. 17 años después de su nacimiento, el escalador vizcaino colocó en la vitrina del conjunto vasco el trofeo de la etapa que faltaba: una del Giro de Italia. Una de las grandes, además; la del Zoncolan. Madariaga lo vivió desde la distancia con una calma desconocida. "Lo vi muy tranquilo". Lo recuerda así: "A 4,8 kilómetros vi que no cogía ritmo y que le costaba. Era lo más duro. No me preocupó. Sé que Igor se conoce bien y sabe regular. Es lo que hizo. A 4 kilómetros pasó 600 metros muy malos. Llevaba diez, doce segundos, y no abría hueco. Luego llegaron los dos últimos y ya sí, ya se disparó". "Esto es lo máximo de nuestro proyecto. Nunca hemos estado tan arriba como ahora. Hemos ganado en las tres grandes y el que ha cerrado ese capítulo es Igor, santo y seña de este proyecto. Él representa los valores que he intentado inculcar, la filosofía con la que nacimos y aún mantenemos", explica Madariaga desde Bilbao. Hoy se reincorpora al Giro.

"Con Antón me une un vínculo especial. Ayer -por el sábado- me llamó él a las diez de la noche, cuando se estaba dando masaje. Le dije que lo que había hecho era para disfrutarlo y que eso era lo que tenía que hacer. Que el podio estaba ahí pero que no se agobiara, que tratase de divertirse. Me agradeció que le quitara esa presión de encima. Lo de Igor para mí es una satisfacción porque siempre ha sido mi gran apuesta, aunque alguno lo criticase cuando le pasé de aficionados. Siempre pensé que el futuro del equipo era él. Y ya ves. También estoy orgulloso de Mikel Nieve. Es un enorme corredor y una persona increíble. Es el tipo de corredor que queremos en Euskaltel".

Lo que falta

El podio del Tour, ganar una grande?

"Quedan cosas por lograr, claro", dice Madariaga. "Está el podio del Tour de Francia, que es la foto que todo equipo desea tener, lo máximo. Podemos lograrlo. Con Samuel este mismo año. También creo que somos capaces de ganar una grande. ¿Cuál? La Vuelta, con Igor. Esta misma sería algo apoteósico. ¿Te imaginas a Antón de líder en Bilbao? Yo sí. Sería importante, muy importante. Más aún porque el equipo vive una situación delicada. Lo quieren cambiar. Eso no puede ser. Si lo cambian o lo transforman, este proyecto, que empezó a tomarse en serio con el triunfo de Sagasti y ha ido subiendo escalones hasta el triunfo de Antón en el Zoncolan, se queda sin vida".