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Contador se siente preparado llegada "la hora de la verdad"

El líder del Giro califica de "caótico y peligroso" el puerto de Crostis

Contador se siente preparado llegada "la hora de la verdad"Foto: afp

ravenna. Alberto Contador, líder del Giro, dijo sentirse preparado para la "hora de la verdad" de la carrera rosa, las etapas de alta montaña en las que el madrileño deberá estar "muy atento porque los rivales me van a atacar".

"Hay equipos que lo van a intentar, por lo que habrá que estar muy atento. Veremos cómo se desarrollan estas etapas y sobre la marcha veré lo que hago", explicó Contador.

El líder del Saxo Bank volvió a señalar como su "favorita" la etapa del Zoncolan, la decimocuarta que se correrá mañana, en la que el pelotón tendrá que enfrentarse al temible Crostis, el puerto de la polémica que incluye ocho kilómetros de Sterrato. Contador ve un peligro el paso por dicho lugar y volvió a mostrarse crítico. "El Crostis seguro que va a ser peligroso. La carretera es estrecha y la primera parte de tierra tiene unos cortados y barrancos impresionantes. Es un puerto caótico", dijo.

Tampoco comparte Contador las decisiones de la organización de limitar el paso de vehículos de asistencia. "No es normal que el director se tenga que montar en una moto y que solo haya asistencia de una rueda pero no de una bicicleta. Es un riesgo muy grande", precisó.

Para Carlos Sastre, como para tantos otros hombres importantes de esta carrera, la duodécima etapa del Giro, que unía Castelfidardo con Ravenna, fue como una jornada de reflexión ante lo que les aguarda en los próximos días. "Creo que la gente tenía puesta la mente en las próximas tres etapas de montaña que tenemos, que sin ninguna duda son las etapas reinas, las más duras de esta carrera y en las que se van a decidir muchas cosas de este Giro de Italia, antes de afrontar la última semana", comentó el corredor del Geox-TMC tras cruzar la meta de Ravenna.

Sobre la última jornada antes de la batalla decisiva, el abulense reconoció que "ha sido un día llevadero, una etapa completamente llana". No obstante, apuntó que "en la parte final se hacían dos giros a la izquierda, girando 180 grados, lo que ha provocado que hubiera más tensión porque al entrar aire de costado toda la gente quiere estar delante, sobre todo por si algún equipo intentase romper la carrera en la recta final. Finalmente no ha sido así y el resto ha sido llevadero hasta la línea de meta", terminó el vencedor del Tour de hace tres años.

Para Arroyo, "impredecible" Por su parte, David Arroyo (Movistar), segundo en el Giro del pasado año, vaticinó que las tres próximas etapas de montaña van a suponer "un desgaste tremendo y podrían decidir la carrera". "Yo llego con ganas y con confianza. Después de este fin de semana, aún quedan etapas de montaña y la cronoescalada, pero yo creo que el Giro, aunque esta carrera es impredecible y hay que estar atento todos los días, se va a decidir entre estas tres etapas y la contrarreloj final", señaló.

Arroyo, que llega a la montaña sexto, a 1:37 de Contador, dijo sentirse muy satisfecho. "Yo estoy bien y el equipo está fenomenal, pero no quiero marcarme ningún objetivo concreto. Hasta ahora, me ha ido bien ir día a día y así quiero seguir".

Su compañero de equipo, Fran Ventoso, aseguró que "el equipo ha hecho un gran trabajo, pero a cinco kilómetros de meta me he descolocado un poco y la verdad es que no he arriesgado demasiado porque tenía el presentimiento de que hoy era el día de la caída. Ha sido una etapa tranquila, la gente llega bien y eso aumenta el peligro. Me da rabia porque era el último sprint, pero al menos no me he caído".