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"Los rivales no llevaban buena cara"

Alberto Contador tarda menos en subir los veinte kilómetros del Etna que en recorrer los 20 metros del pasillo que separa el podio de la zona vallada donde le esperan: primero la RAI, televisión oficial del Giro; luego, las demás televisiones; dos metros más allá, las radios; y, finalmente, la prensa escrita

"Los rivales no llevaban buena cara"Foto: afp

ETNA. Pasan más de tres cuartos de hora de su llegada cuando acaba el desfile de declaraciones y puede marcharse montaña abajo. En la atmósfera del Etna de un día fresco y soleado queda flotando el aroma legendario de Alberto, el ganador genético. Acaba de lograr su primera etapa en el Giro, es maglia rosa y, lo más importante, ha asestado un golpe terrible a la moral de sus rivales.

Primera etapa seria de montaña, primer ataque, primera victoria. ¿Le ha servido para disipar dudas?

Las tenía, es cierto. Me encontraba bien, pero no sabía exactamente cómo. Ahora tengo una idea más aproximada.

¿Tenía estudiado el ataque?

Ha sido un movimiento oportuno e improvisado. He visto que los rivales se miraban mucho y me vigilaban, sobre todo Scarponi. Tenía buenas piernas y sabía que había que atacar entre el kilómetro ocho y el cinco, que era lo más duro. Lo había hablado con Bjarne Riis la noche anterior en la habitación. Ha salido bien, pero era arriesgado porque pegaba muchísimo viento. Por eso tenía dudas. Era demasiado lejos, el viento… Pero los rivales no llevaban buena cara. He atacado y me he ido solo, aunque no era mi intención porque cuando he visto que me ha seguido Scarponi pensaba en colaborar e irme con él para arriba. Ha habido un momento que he relajado un poco el ritmo para luego volver a acelerar con él, pero se ha quedado.

¿Los rivales tienen que empezar a pensar ya en el segundo puesto?

No, no. La carrera acaba de empezar y el Giro es increíblemente duro. Puede pasar de todo en esta carrera. Ahora soy líder, pero lo importante es tener la maglia en Milán. Este es un pasito importante hacia allí. Aunque la gente hable mañana de golpe de autoridad eso a mí es algo que no me preocupa.

Es líder del Giro, la primera grande, después de todo lo que ha sufrido en invierno. ¿Se ha acordado de mucha gente?

Hay tanta gente a la que podría dedicárselo… Ha sido increíble el apoyo que he tenido. La afición es la que me ha dado fuerzas para seguir entrenando a tope. Pero no puedo olvidar ahora a mi familia, que son los que han vivido todo de cerca; al equipo, que se está portando de manera formidable conmigo; el patrocinador, Saxo Bank-Sungaard… Es increíble todo el mundo que me han respaldado.

Dice que queda mucho Giro y, además, durísimo, ¿no es pronto para ser maglia rosa?

No era la idea. No estaba planeado conseguir la maglia rosa hoy. Lo importante era sacar diferencias con el resto de corredores. Tengo la maglia, pero pasado mañana puede pasar cualquier cosa con ella.

La etapa, el rosa, los rivales… ¿En qué pensaba cuando ha atacado y se ha marchado?

En sacar diferencias. He preguntado dos o tres veces por la radio si iba alguien escapado porque, sinceramente, no lo sabía. En lo que menos he pensado luego es en la etapa y la celebración. Ni he hecho el disparo. Espero poder hacerlo otro día.

Es también su primera etapa en el Giro, ¿le sabe de manera especial?

Todos los triunfos son importantes. Este quizás sea especial por el escenario. Estamos en el Etna, un sitio mítico e impresionante que está echando cenizas en este momento así que, por lo menos, las fotos han tenido que salir preciosas. En 2008 gané el Giro sin llevarme ningún triunfo de etapa, pero entonces las circunstancias eran muy diferentes a las de ahora. No se puede comparar.

Ha ganado todas las grandes que ha disputado desde el Tour de 2007. ¿Su fortaleza es similar a otras ocasiones?

No es cuestión de comparar con otras ocasiones. No se puede hacer eso. Ahora estoy bien, es lo único que sé. En los entrenamientos me he sentido fuerte y hoy lo he demostrado.