"No sabía si llegaría, he sufrido mucho"
De Clercq destaca haber ganado en su primer año de profesional; Antón afirma que tuvo un mal día
montevergine. "Practicaba atletismo, carrera a pie, y nunca pensé dedicarme al ciclismo. Salía con la bici los fines de semana y empecé a correr para divertirme, nunca pensé que sería profesional". Finalmente, el belga Bart de Clercq hizo una buena elección: se metió en el mundo de las dos ruedas. Y como tal, en su primer año profesional, rubricó ayer su primera victoria de etapa en una grande. "Mi objetivo era ganar una etapa y ahora tengo además la maglia verde. Para mí va todo perfecto. Ataqué a 8 kilómetros de meta y no sabía si podría llegar. He sufrido mucho al final, pero lo he conseguido en mi primer año de profesional y es fantástico ganar así en el Giro", relató el corredor del Omega Pharma-Lotto.
Para otros, sin embargo, fue un día de transición, al menos, en eso se convirtió la etapa, dado el agotamiento que se va acumulando y el temor a lo que está por llegar. "Ha sido una etapa diferente, muy corta y rápida, lo que ha propiciado la aparición de nervios. En la primera parte no me he encontrado muy bien, pero luego en el puerto estuve mejor. No ha sido un día muy bueno pero estoy contento con la subida. La idea era ver cuál es el sitio de cada uno y a partir de ahora espero ir a mejor", reconoció Igor Antón, que sigue en pie de guerra, a pesar de las malas sensaciones.
Uno que podía sentirse escocido fue Michele Scarponi. El de Lampre fue el único del grupo de favoritos que persiguió la estrategia ofensiva, sin embargo, su equipo pudo obrar de otra manera en su beneficio. Aunque restó trascendencia. "El equipo ha hecho lo que tenía que hacer y yo, cuando he salido a por De Clercq, estaba un poco retrasado. El belga iba bloqueado, pero me ha ganado por un metro. He hecho un gran esprint y al menos he conseguido 12 segundos de bonificación", relató Scarponi, sin lamentaciones. No obstante, ayer pudo ser su día.
"Es lógico que no haya habido mucho movimiento, porque la gente quiere guardar fuerzas para el final. Hubo nervios en los últimos kilómetros, ya que todos querían estar delante para evitar sustos", argumentó Joaquim Rodríguez sobre una jornada que alteró la general, pero sin sobresaltos.