bilbao. El Euskaltel-Euskadi viajó ayer hacia la tierra de su maldición. El avión que los corredores y directores tomaron en Loiu les debía llevar hasta Italia, la única de las tres grandes rondas por etapas en las que el conjunto vasco no ha podido brillar. Desde este próximo sábado, Igor Antón liderará a Euskaltel en busca de la primera victoria de etapa en una ronda transalpina en la que el equipo naranja ha sufrido todo tipo de desgracias.
En 2005, en la primera incursión de Euskaltel en la corsa rosa, Alberto López de Munain sufrió una grave caída de la que no pudo recuperarse por completo y meses después le apartó del ciclismo. Al año siguiente, fue Roberto Laiseka el que se estampó su rótula contra el asfalto cuando llegaba al terreno montañoso en el que aspiraba a brillar. Las de aquel día, a diez kilómetros de Livorno, serían las últimas pedaladas del ciclista vizcaino.
Dioni Galparsoro y Aitor Hernández fueron las víctimas en 2007 ya que el ataundarra tuvo que abandonar la carrera por una fractura en el radio y el ermuarra, en la clavícula, tras sendas caídas. En 2008, solo llegaron a Milán cuatro corredores de Euskaltel tras una edición en la que rozaron el triunfo con Alan Pérez en la sexta etapa y explotaron sin éxito la baza de Koldo Fernández de Larrea en los esprints.
Esa fue la última aparición naranja en el Giro. Tras dos ediciones de ausencia, Euskaltel deja de lado los temores y afronta con ilusión la carrera con el objetivo de lograr su primer triunfo de etapa. Igor Antón es la baza a jugar en un recorrido en el que el galdakoztarra quiere "disfrutar". Ocho llegadas en alto dan para alimentar el sueño del conjunto naranja que en el coche ocultará el antídoto contra el mal fario. Álvaro González de Galdeano sí sabe lo que es ganar una etapa en Italia: lo hizo en 2000 con los colores del Seguros Vitalicio.
sorpresas constantes "El Giro es una sorpresa día a día", explicó el director gasteiztarra para espantar los malos presagios cuando se debe afrontar un recorrido lleno de peligrosos descensos y carreteras trampa. "El corredor es el único que no se da cuenta de lo que tiene alrededor. Solo ve carretera. Hay que estar concentrados y con fuerzas para no tener problemas en esos descensos y no pensamos que vaya a haberlos", añadió.
El mayor de los Galdeano comentó que el Euskaltel afronta "con ilusión" la primera vuelta grande del año. "Tiene pinta de que este Giro va a ser espectacular", comentó antes de apuntar que hay varias etapas apetecibles "sobre todo en la segunda semana y en la cronoescalada" para que Antón pueda jugar sus bazas, arropado por "un equipo compacto".
El escalador vizcaino recoge el guante y se muestra dispuesto a dar la cara ante rivales muy cualificados pero que "son batibles" . "En la Vuelta he logrado alcanzar mi mejor nivel y quiero pensar que también en el Giro puedo conseguirlo", manifestó con ambición Igor Antón. Cinco años después de que lo conociera por primera vez, el Giro poco ha cambiado y "siempre hay etapas peligrosos, emboscadas en las que hay que andar con cuidado. Por eso, además de la condición física, un poco de suerte nunca viene mal".
El de Galdakao cree que hay "oportunidades de sobra" para buscar esa etapa. Sus rivales serán "Contador, Nibali, Menchov, Scarponi, Vinokourov...", muchos y de gran nivel y por esa razón Igor Antón señaló que quizás sería "una buena táctica ahorrar algunas fuerzas al principio" para gozar de más libertad de movimiento en las etapas importantes.
Esos días tendría que aparecer también Mikel Nieve. El de Leitza llega al Giro un poco corto de preparación, según admitió Galdeano, pero se confía en que con el paso de los días adquiere el nivel suficiente para arropar a Antón en los días de montaña. "Creo que llevamos un equipo majo, pero habrá que tratar de gastar poco para llegar a la segunda mitad de carrera en las mejores condiciones", dijo el navarro.
El triunfo que Nieve logró en Cotobello en la última Vuelta parece un logro difícil de repetir. "El Giro no tiene nada que ver. Hay gente muy buena y más de un candidato para ganar las etapas importantes a los que es imposible sorprender yendo con ellos", reconoció. "El único que puede hacerlo es Igor y habrá que estar con él para ayudarle hasta donde se pueda", concluyó el corredor navarro, el tapado que debe confirmar su progresión.