Síguenos en redes sociales:

El día que Fraile puso firmes a los italianos

El vizcaino deja su impronta en su primera gran experiencia internacional, en la Toscana italiana

El día que Fraile puso firmes a los italianosFoto: Iker azurmendi

bilbao. Desde Roma, tras el Gran Premio Liberazione en el que Jordi Simón, valor del Caja Rural aficionado, acaba entre los diez primeros, trata de explicar José Luis de Santos, seleccionador estatal, lo ocurrido durante esta semana en la Toscana, la tierra del ciclismo. "Por primera vez en mucho tiempo, tanto que ni lo recuerdo, nos hemos emparejado a los italianos, hemos estado a su nivel", dice. Cuenta, como prueba suprema de lo que asegura haber visto, que el último día de la vuelta -prueba de la Copa de las Naciones UCI que reúne a los mejores sub'23 del planeta- el seleccionador italiano, "no me acuerdo del nombre, pero el segundo de Bettini que fue gregario de Moser", se le acercó y le susurró que no quería perder el liderato de Fabio Aru. Se lo dijo a De Santos porque la selección estatal, con David de la Cruz, otra perla del Caja Rural, tercero en la general final, había movido con descaro y valentía la carrera durante toda la semana. Se lo dijo a De Santos, también, porque recordaba un día y un puerto, "tampoco me viene el nombre", en el que un chico alto y delgado, un zancudo, puso en fila a los italianos y casi los destroza. "Era un puerto de segunda y Omar -Fraile, el escalador del Seguros Bilbao- se puso a tirar subiendo de forma increíble. Y coronaron y en el descenso, porque baja también excelente, siguió a lo suyo. Se cortó todo, aunque el pelotón se reagrupó", narra De Santos.

Lo cuenta el seleccionador estatal con tanta admiración por el chaval -recuerden: tercer año aficionado, ganador ya de una etapa de la Essor Basque, la prueba de Soraluze y, sobre todo, la Subida a Gorla tras una exhibición escaladora- que no puede acabar sin exhalar un suspiro: "Tiene madera profesional". Ya le siguen, de cerca, unos cuantos.

"Es bueno", prosigue De Santos, "pero más que eso, esta semana me ha demostrado que aprende rápido, que sabe escuchar y obedecer porque no le cuesta ponerse a trabajar para los demás. Eso, a esta edad, es importante".

El santurtziarra se cayó el primer día de la vuelta y se puso al servicio del equipo. "Eso también es importante", valora el chico, "porque he aprendido cómo se trabaja ahí fuera y también cómo se corre. ¿Diferente? Muy distinto. El ritmo, la estrategia. Esto es casi profesional". Él, Omar, también está a un palmo.