La regularidad como arma
Igor Merino, segundo en el Lehendakari Txapelketa, busca su primera victoria
bilbao
su fuerte no es la velocidad, sus características son otras como subir o andar fuerte en las cronos". Así desgrana Aritz Arberas, director del Naturgas Energía, a su pupilo Igor Merino (Balmaseda, 16-X-1990), corredor a quien se le augura un buen futuro y en quien el siguiente equipo de la Fundación Euskadi, el Orbea, ya ha puesto sus ojos de cara a la próxima campaña. La esencia del ciclista vizcaino es otra. Su cuerpo, de 1,75 metros y su fina figura, hacen de él un escalador; sus piernas, largas y fuertes, le convierten en un buen contrarrelojista, pero como el propio Merino reconoce: "Todavía tengo que mejorar en el tema de la velocidad porque no soy muy rápido". Un handicap que deberá mejorar a base de trabajo, "de mucho trabajo", como asegura.
Es en las pruebas contra el crono donde el balmasedarra ha conseguido sus mejores resultados. El año pasado se proclamó campeón de Euskadi de la modalidad y, a la espera de poder competir esta temporada en los campeonatos de Euskadi y de España, sus objetivos más a corto plazo pasan por los Tres días de Araba y la Vuelta a Bidasoa. Más acorde a sus características, el vizcaino tiene la cabeza puesta en la prueba guipuzcoana, aunque no dudará en ayudar a sus compañeros de equipo en la prueba alavesa.
Con el palmarés todavía por estrenar en esta temporada, Igor Merino ha mantenido una regularidad que le sitúa en estos momentos en la segunda posición del Lehendakari Txapelketa, competición que llegó a liderar en la segunda jornada. Con el holandés Nick Van Geffen en cabeza, el balmasedarra logró superar a Omar Fraile y situarse en segunda posición gracias a su séptima plaza en Igantzi, en una carrera en la que sufrió tres pinchazos que le privaron de poder luchar por el triunfo final.
Pese a que todavía los resultados no le están acompañando, el corredor vizcaino no pierde la esperanza de que las cosas puedan cambiar en lo que queda de año: "A todos nos gusta ganar, pero también es importante ser regular, ya que estando en los puestos de cabeza al final terminarán por llegar los resultados que tanto esperamos", confiesa convencido de que las cosas darán un giro de 180 grados.
Entro los objetivos más a largo plazo para esta temporada se encuentra el Lehendakari Txapelketa, una prioridad tanto para su equipo, el Naturgas Energía, como para el propio corredor. "Al término de la temporada, el Lehendakari Txapelketa muestra el resumen de todo el año, de todos los resultados. Por eso es muy importante acabar en los puestos de cabeza", señala el ciclista, que tiene como uno de sus principales objetivos de aquí al final de la campaña el poder finalizar entre los tres primeros.
el sueño de ser profesional Como muchos de sus compañeros de equipo y rivales, Igor Merino también persigue el sueño de poder convertirse algún día en profesional. Aunque todavía no ha cumplido 21 años y se encuentra en su tercera temporada en el pelotón aficionado, el balmasedarra espera llegar "tarde o temprano a lo más alto", de momento, se siente "un privilegiado por estar en la Fundación Euskadi". Pero por si las cosas no salen como a él le gustarían, Merino ve los estudios como algo "muy importante".
A la espera de poder convertirse en profesional, el ciclista vizcaino está dejando muy buenas sensaciones esta campaña. Aunque todavía debe mejorar "en velocidad", como el propio corredor y su director reconocen, este año ha aprendido a leer de mejor manera las carreras, lo que le ha hecho progresar de manera notable. "Condiciones no le faltan", reconoce Aritz Arberas.