EL director que ha ganado todos los grandes premios que se pueden conseguir en el cine, algunos en varias ocasiones. Sin ir más lejos, son cinco los Oscar, tanto a mejor director como a mejor película o mejor guión original, que le contemplan desde alguna vitrina de su casa. El cineasta que ha dirigido a Brad Pitt, Leonardo di Caprio, Cate Blanchett, Benicio del Toro, Naomi Watts o Michael Keaton entre otras auténticas estrellas universales. O sea, Alejandro González Iñarritu, director de 21 gramos, The Revenant, Babel, Birdman, Biutiful o Amores perros. Ese mismo, se paseó ayer por Bilbao. Y se hizo carne en la Sala BBK.
Una joven pareja de turistas, seguramente norteamericanos, preguntó en inglés a un paseante local a qué se debía la larga cola de personas que aguardaba bajo la lluvia, pacientemente, a que abrieran el acceso a la sala de la Gran Vía. Probablemente sospecharan que el interés estaría causado por alguna actividad típicamente bilbaina. Pero no. El hombre respondió que Alejandro González Iñarritu hablaría con la gente sobre su más reciente proyecto, Carne y Arena. La pareja abrió mucho los ojos y trató de pronunciar sin éxito un apellido que, sin duda, sabían a quién correspondía. Solo acertaron a decir “Woooouuu”.
Poco después, el autor llegó acompañado por su esposa, María Eladia Hagerman; el concejal del ayuntamiento de Bilbao, Iñigo Zubizarreta; la directora de la Obra Social de la BBK, Nora Sarasola; y la directora de Igualdad y Convivencia del consistorio, Monika Hernando.
El cineasta mexicano, de 62 años, presentaba un inconfundible aspecto de intelectual europeo. Barba cana, cabello desordenado y un cómodo, y a la vez elegante, conjunto de pantalón y camiseta negros, con chaqueta desestructurada del mismo color. Era como si quisiera pasar desapercibido en París.
Le aguardaban en el atrio de la Sala BBK, Rosabel Argote, doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de California y periodista especializada en migraciones y asilo, además de voz activa en movimientos sociales feministas y antirracistas; y Ricardo del Conde, cineasta y fotógrafo mexicano residente en Euskadi, experto en cine de no ficción e impulsor de proyectos como Zineleku y Gaztefilm Fest. Ambos conversaron con el autor sobre la obra de realidad virtual inmersiva Carne y Arena. El audiovisual de González Iñarritu se exhibe en Plató 5 de EITB en Bilbao. La pieza recrea los testimonios de migrantes y refugiados en la frontera de México con Estados Unidos. Las fronteras físicas y simbólicas centraron buena parte de la conversación a tres. Las fronteras que condicionan los seres humanos y que debieran ser replanteadas considerando la dignidad de las personas.
Se encontraban también en la sala bilbaina Ainhize Errekatxo, directora de la exposición sobre Carne y Arena, así como Santos Arrieta, Marta García Terán, Sara García Ureta y Leandro Peralta, de la red antirumores ZAS, además del técnico municipal Ekain Larrinaga.
Acudieron al conversatorio, el cónsul de Colombia en Bilbao, Carlos Alfonso Victoria, junto a su familia, recién llegada de Pereira, localidad del Eje Cafetero.
Estuvo el as de las olas, Kepa Acero, con Olaia Torrontegi. Y también la artista multidisciplinar Raketa Brokobitx con Paola Sánchez, Tontxu Ordorika y Graciela Kasep; Marian y Genaro Salinas, Elia Romero, Pedro Martínez, Cakludia bernal, Hilde Berumen, Sofía Rangel, Andrea Martínez, Mireia Espinar, Bzlchard Moussayou, Mireia Espiau o Ane Angulo Lazpita.
Les interesó Carne y Arena a Leire Elizondo, Aitor Ibarluzea, Lourdes Laka, Noemí de la Fuente, Nancy Juape, Jesús María Pérez, Laura Corrales, Juan Antonio Sanabria, Ana Pinedo, Sonia Quesada, Jaime Aranbalza, David García, Amaia Gómez o Begoña Sánchez. Mención especial merecen Elvira Alava, Kike Camba, Merche Peña y Beatriz Sotillo. La primera en la cola para entrar al encuentro con el director mexicano era María Jesús Iglesias, que se plantó ante las puertas transparentes una hora antes de que las fueran a abrir. “Me interesa mucho el tema de la inmigración”, reconoció.
Así fue la tarde en la que González Iñarritu se hizo carne en el botxo. Su próximo film lo protagonizan John Goodman,Sandra Huller, Jesse Plemons y un tal Tom Cruise. Casi nada.