El callejón de las botxerías

Cine y artes escénicas a flor de piel

25.02.2020 | 06:15
Juan Carlos Vázquez, María Ángeles Rodríguez, Aran-tza Alberdi, Ibone Araia y Ainara Urrutxua.

FUE todo un estallido de emociones, un torrente de sensaciones a flor de piel que arrancó ayer en el Teatro Arriaga, donde tuvo lugar la gala inaugural de la 17ª edición del festival internacional de cine y artes escénicas gaylesbitrans de Bilbao, Zinegoak. No por nada, el festival refleja en su programación "las más de mil maneras de ser, sentir, amar y vivir", según advierten el director del festival, Pau Guillén, y toda la buena gente involucrada en una organización que ayer abrió la persiana con un broche que le dejaba a cualquiera con el corazón en un puño, estreno absoluto del cortometraje documental vasco Mi pequeño gran samurai de la directora Arantza Ibarra, donde se narra, ya lo saben, la triste historia de Ekai. Sus padres, Elaxar Lersundi y Ane Martínez acudieron a una cita en la que también arrimaron el hombro, alrededor de esta proyección, Izaskun Arandia y Bea Sever entre otros.

Por los salones del Teatro Arriaga iban y venían, dado servicio y cariño, el grupo de voluntarios al que llaman Los indispensables. A su lado, Pedro Pena, José Luis Arias, Lorena Lyons, Julen Nafarrete, Lanter Telletxea, Mamen González, Pello Maudo, Alaitz Aranzana y un buen número de participantes que respiraron con alivio cuando se alzó el telón y aparecieron en escena los conductores de la diligencia en la noche, Nerea Arriola e Iñaki Maruri. Se supo que el premio honorífico recae este año en la directora chilena Pepa San Martín y los asistentes disfrutaron con la especial actuación del artista Dorian Wood, que despertó una corriente de sensaciones entre los presentes.

El encuento fue como acostumbra: una fiesta cargada de emociones. A la cita se sumaron la directora de Política Familiar y Diversidad, Irune Muguruza, Ana Viñals, Nekane Alonso, Alazne Arana; la consejera Beatriz Artolazabal; la presidenta de Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, Carmen Muñoz, Beatriz Marcos, José Ignacio Malaina, Iñaki López de Agileta; cinéfilos de la talla de Inés Intxausti, Luis Eguiraun o Juan Carlos Vázquez, director del festival de Cine Invisible; Joselu Martín, Idoia Salazar y una legión de seguidores del festival.

emoción Lo dicho: una cascada de emociones empapó las alfombras y cretonas del teatro Arriaga. Allí se sumaron, además de los ya citados y citadas, María Ángeles Rodríguez, Arantza Alberdi, Ibone Araia, Ainara Urrutxua, Maren Zubelia, Marisol Gil, Ainhoa Urgoitia, Roberto Castón, Marta Bermejo, Pablo Hernández, Pedro Andrade, Txema Ezkerra, José Antonio Moya y otra mucha gente, consciente de que el festival ha apostado por ir más allá de la orientación sexual para visibilizar "aquellos elementos de la diversidad sexual que no suelen estar en primer plano, como la identidad y expresión de género". Esa es una de las propuestas generales de un festival que se ha consolidado en el corazón de Bilbao.