El callejón de las botxerías

¡A beber, a beber! Un himno a la alegría

09.02.2020 | 08:49
Marisa Fernández, Piru Azua, Andoliñe Frade con la pequeña Ekiñe Ibarretxe en brazos, y Miren Frade.

DE las viejas leyendas europeas de los siglos XIV y XV, Rabelais inmortalizó un personaje singular en 1535 en su imprescindible Vida del Gran Gargantúa, padre de Pantagruel, en la que se describe cómo al nacer el bebé de escala descomunal gritó "¡A beber, a beber!". El grito natal demuestra que por encima de todo buscaba divertirse siguiendo la máxima aristotélica de que "la risa es lo propio humano" y lo que nos diferencia de del resto de los animales, propugnando a tal efecto la necesidad de gozar y divertirse como única forma lúcida de ejercer la libertad personal frente a las imposiciones de los poderes políticos y religiosos, según se dijo.

La expresión sonó como un himno a la alegría en el hotel Abando que dirige Iñigo de la Fuente. Lo hizo, además, como homenaje a un hombre alegre, K-Toño Frade, cuya memoria se honró en el encuentro organizado con motivo de la presentación del libro recopilatorio del Séptimo Certamen de Relatos Bilbao Aste Nagusia, idea que según pregonó Marino Montero, maestro de ceremonias de la Compañía Gargantua, tiene un noble objetivo: buscar un Ernest Hemingway de la mano de la Asociación Literaria Plaza Nueva Idazleak. Bajo el título Invento Bilbao el libro recopila una selección de obras, adornadas con una portada diseñada por el artista gráfico Asier Sanz, hombre de ingenios. El encuentro entrega de los botellones de Agua de Bilbao otorgados por la Compañía de Gargantúa a los "más astenagusieros". El primer premio, un benjamín a la bilbaina de tres litros, recayó en manos de Mari Carmen Azkona por su relato De la guerra y otras historias mientras que Gotzone Butrón hubo de conformarse con una botellita de litro y medio como accésit por su narración Una historia Txirene.

buenas artes Reinaron sobre la tarde dos presencias: la del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y la del aire acondicionado, presidente de la República de los días calurosos. Junto a ellos estuvieron la viuda de K-Toño, Begoña Picaza, y once miembros de la familia, como si fuesen integrantes del K-Toño Fútbol Club, Jon Bilbao, Kepa Odriozola, Juan Ibarretxe, Gonzalo Olabarria; el doctor José Luis Cañada, vestido como un hombre de Camerún, tierra a la que ha llevado su ciencia médica para compartir con los más necesitados (pronto irá al Chad, otro pueblo dolorido...), Boni García, Esther Otero, Enrique Thate, Patxi Martín, Elena Marsal, José Mari Amantes, Antonio Blanco, Begoña Elorrieta, Marisa Fernández, Piru Azua; las hijas de K-Toño Andoliñe Frade, con la pequeña Ekiñe Ibarretxe en brazos, y Miren Frade, Iñaki Iriarte, Juan Carlos Rastrollo, Esmeralda Herlo, Esperanza Pardo, Juan José Abasolo, Noemí Rodríguez, que llevó las riendas de la tarde, Mariano Gómez, Jon Mestraitua, Salvador Robles, Joseba Jaurorena, Igor Goikoetxea, Emilio Sordo y un buen puñado de gente de buenas artes.

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