Laudio-Nerbioi

Los héroes de carne y hueso de Amurrio

Abel Fernandez, 'Spiderabel', pone cara y sentimientos a la red de voluntarios impulsada por Amurrio Trail Taldea

17.05.2020 | 00:34
Abel y el presidente de Amurrio Trail Taldea, junto al coche de los repartos y las kalejiras.

La unión de todo un pueblo concienciado con el momento que vivíamos". Así define el amurrioarra Abel Fernández sus dos meses como miembro de la red de voluntarios impulsada por el club Amurrio Trail Taldea al que pertenece, coordinada desde el Ayuntamiento, y que ha contado con "unas 70 personas de todas las ideologías y opiniones dispuestas a ayudar, aportar y colaborar con la causa". Atender a la población más vulnerable en la compra y reparto a domicilio de alimentos básicos o medicinas era su función principal, aunque también se han encargado de cosas como "sacar la basura o pasear a los perros". En este difícil periodo de crisis sanitaria ya han realizado "un total de 170 servicios", y en los días más críticos "alcanzamos la media de 10 o 12 encargos" una cifra que "ha bajado bastante desde que se puede salir a la calle porque quien se vale por sí mismo, aprovecha ese ratito para hacer también recados", explica. Han sido la cara más visible de la solidaridad, pero no la única. "Negocios del pueblo han donado alimentos. Incluso un día recibimos la llamada de un particular avisando de que había dejado en un supermercado un carro de productos a nuestro nombre. Fuimos y ¡estaba lleno!".

Emociones a flor de piel 

Levantar el ánimo a la población confinada ha sido otro de sus propósitos con sonoras kalejiras junto a Protección Civil y "cuando podían, Policía Municipal, bomberos y ambulancia". Con el objetivo de "dar motivos y alicientes para salir al balcón" fueron incorporando sorpresas con jornadas "en las que se sumaron agricultures con sus tractores o el club de motos del valle".

Muy emocionante ha sido sacar una sonrisa a niños y mayores en sus cumpleaños. "Un día, organizamos una videollamada entre una amama y su nieta, y nos encargábamos también de hacer llegar a los críos sus regalos o tarta". Para esos cometidos, el amurrioarra se transforma en Spiderabel, un héroe de carne y hueso que reconoce haber derramado "muchas lágrimas" camuflado tras la máscara. Y su misión sigue adelante. "Continúo felicitando a los txikis, ya sea llevándoles un regalo a su casa o con un mensaje de vídeo personalizado de Spiderabel. Para ello, solo tienen que ponerse en contacto conmigo a través del número de teléfono 636 56 33 24", precisa.

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