Ezkerraldea

Los centros de día fabriles abren al 75% de capacidad

Los recursos de La Paz y Los Hermanos han creado un estricto protocolo para su vuelta a la actividad

09.06.2020 | 00:13

Barakaldo – Con la entrada de Euskadi en la fase 3 de la desescalada, la normalidad se va acercando y todo ello se refleja en la reapertura de recursos e instalaciones que durante los últimos tres meses han permanecido cerradas. Ejemplo de ello son los centros de día de Los Hermanos y La Paz en Barakaldo, recursos que volvieron ayer a la actividad y lo hicieron al 75% de su capacidad. "El cierre de los centros de día ha ocasionado un notable perjuicio para las personas usuarias y sus familias, por eso es importante ir recuperando el servicio de forma paulatina y con todas las garantías necesarias", remarcó Mikel Antizar, edil de Acción Social del Consistorio fabril.

En la reapertura de ambos recursos para personas dependientes ha sido clave la elaboración de protocolos de actuación y funcionamiento que permitan que se desarrolle la actividad con total seguridad y sin riesgo de contagio. Así, en la vuelta al funcionamiento de ayer se estrenaron medidas como, por ejemplo, la limitación del aforo a tres cuartas partes de la capacidad habitual de cada instalación. Por ello, en esta etapa, la capacidad máxima del centro de Los Hermanos será de 45 usuarios, mientras que el de La Paz tendrá un aforo máximo de 15 personas. Esa limitación del aforo es una de las primeras medidas a tomar, pero no la única, ya que se han sectorizado los equipamientos para, de este modo, poder trabajar en grupos más pequeños de personas y garantizar la distancia interpersonal. Por otra parte, antes de acceder al centro de día, los usuarios deberán lavarse las manos con gel hidroalcohólico, se les tomará la temperatura y el uso de la mascarilla será obligatorio en las dependencias. Además, los trabajadores de cada recurso realizan su labor portando los epis correspondientes.

Con estas nuevas medidas, desde el Ayuntamiento de Barakaldo se pretende conciliar la atención necesaria a personas dependientes con la seguridad necesaria para evitar nuevos contagios y, de esta manera, seguir poniendo freno a la transmisión del coronavirus.