La isla de Zorrotzaurre se eleva para evitar las riadas

La isla está en pleno proceso de crecimiento para evitar los efectos de riadas y aguaduchos

03.05.2021 | 00:18
Tomando como referencia el autobús, por detrás se ven los rellenos depositados, los que más altura van a coger, 7 metros, para permitir tender en un futuro el puente con Zorrotza.

La isla de Zorrotzaurre es terreno abonado de inundaciones. Bien lo saben los vecinos de la pretérita península que siempre que intensas lluvias coinciden con pleamares elevadas están mirando de reojo y con temor a la ría. Son días en los que el Ayuntamiento despliega el dispositivo antiinundaciones, con colocación en la orilla de sacos terreros que obstaculicen el desbordamiento del cauce.

Una situación insostenible para la urbanización de la isla en ciernes por lo que, desde un principio, el plan de ordenación urbanística determinó la elevación de todo el conjunto de los espacios públicos de la isla al menos en metro y medio de altura para evitar los efectos de las embestidas fluviales de la Ría de Bilbao.

El proceso no es sencillo ya que la extensión de terreno a levantar suma aproximadamente el 40% de la primera fase de urbanización, la que recoge los dos extremos de la isla, y en la que se está trabajando en la actualidad. Toda esta extensión, casi 156.000 metros cuadrados de los 389.654 que componen la primera intervención, se van a elevar entre 1,5 y 7 metros de altura dependiendo de las necesidades y la cota del terreno original. El crecimiento servirá para generar las zonas peatonales, espacios libres y áreas comunes.

Luego resta otro 50% de solares que no serán necesarios aupar ya que es la huella que ocuparán todos los edificios nuevos a construir. El restante 10% es el que cubren los veteranos bloques de viviendas existentes y su entorno inmediato, área en la cual se debe respetar la rasante actual de los mencionados edificios.

El crecimiento de esos terrenos comunes y su asentamiento se debe acometer antes del proceso de urbanización que generará calles, avenidas, plazas y jardines, un trabajo que registra un calendario diferente según las diferentes zonas en las que trabaja la Junta de Concertación de Zorrotzaurre (JCZ), el organismo integrado por los propietarios de terreno mayoritarios en esta primera fase compuesta por el Gobierno vasco, el Ayuntamiento de Bilbao, Visesa, Cadenas Vicinay y la promotora Margen Derecha.

Así, la punta norte, la situada entre Zorrotza y San Ignacio, es la más adelantada, con los rellenos de terrenos casi finalizados, mientras que en el otro extremo de la isla, el cercano al puente Gehry, se está comenzando ahora a depositar la tierra y la roca a la espera de su asentamiento.

Esa es la clave de este proceso de elevación de la isla, el establecimiento y consolidación de los terrenos que otorguen la cota definitiva de la isla y el tiempo que se prolonga este proceso. Juan Carlos Sinde, director gerente de la Junta de Concertación de Zorrotzaurre, explica cómo "si dejáramos que se asiente el terreno de forma natural, el proceso podría prolongarse años". Un tiempo del que no se dispone por lo que se ha acudido a una serie de técnicas y medidas especiales que "permiten que el asentamiento se efectúe de forma más acelerada que si simplemente se deja el relleno encima", concreta.

Juan Carlos Sinde, director gerente de la Junta de Concertación de Zorrotzaurre.

Lo primero que se hace es intervenir en el terreno original, donde se introducen unas mechas o pequeños tubos verticales que llegan hasta la profundidad donde se encuentre la roca, la cual varía según la zona de Zorrotzaurre. Son como una especie de cañas que se hincan en todo el solar en una disposición triangular.

Es por estas conducciones por las que se ayuda a salir hacia arriba al agua que acumula el terreno de limos que constituye la isla y así compactarse de manera más acelerada que si se efectuara de forma natural.

Para recoger toda esa agua se coloca una capa de grava en todo el solar en tratamiento y un sistema que evita que el líquido elemento vuelva a su origen. "Es sobre esta capa en la que se depositan después los rellenos que elevan la isla", describe Sinde.

La tierra que se asiente encima es más o menos elevada en función de las necesidades. Es como una pequeña montaña aplanada que depositan las excavadoras para que su peso ejerza la presión sobre el terreno original. Este relleno también es tratado con el sistema de mechas hasta que queda totalmente fijo para no dar problemas de movimiento vertical a futuro.

El área más elevada
 

La zona que está creciendo más alta se ubica en la punta norte. La necesidad de dejar todo preparado para cuando se decida construir el tercer puente de la isla, el que la unirá a Zorrotza, implica incrementar los rellenos hasta los siete metros de altura sobre el nivel de la actual carretera que delimita la isla con el cauce de la Ría.

Al superar los tres metros de altura el proceso se debe efectuar por fases, todo para facilitar la compactación. El gerente de la JCZ explica que "recrecer hasta esa altura significa colocar muchas toneladas de peso y si no adoptáramos estas medidas especiales habría que esperar cuatro o cinco años para que dejara de hundirse".

El proceso está consistiendo en acumular el material de forma escalonada. Primero se ha colocado el relleno a un tercio de la altura total y se esperó 30 días. Después se esparció el segundo bloque de recrecido repitiendo el tiempo de espera igual que un tercer nivel hasta consolidarse definitivamente.

Curiosamente, la JCZ ha empezado a retirar todo este terreno seco "ya que este tramo de vialidad, que conectará con el futuro puente, está proyectado construirse con muros de tierra armada, cuya ejecución debe partir desde la cota de la isla original", explica Sinde.

El sistema consiste en generar una pared de contención con grandes escamas de hormigón en forma de cruz que se montan unas encima de otras utilizando unos tensores. "El muro se levanta fila a fila de escamas, utilizando la tierra previamente retirada que se usa de nuevo para depositarla entre esas escamas, formen un perímetro compacto y alcancen la altura prevista", detalla el director gerente de la Junta.

Con esta fórmula se dará forma al ancho vial que conectará con el futuro puente a Zorrotza. Sinde indica que ahora mismo "el terreno todavía se está asentando y se esperará hasta que quede fijo para retirar todo el conjunto y generar la primera fila de escamas a la altura del vial que limita con la ría".

Al detalle

Altura variable de 1,5 a 7 metros de horquilla

La elevación final de la isla será uniforme aunque los rellenos variarán de un mínimo de 1,5 metros a un máximo de 7 en función de la cota original y las necesidades de urbanización.

Fórmula Extraer el agua para compactar

El método para acelerar la compactación del terreno y de los rellenos consiste en extraer el agua que acumulan mediante unas cañas huecas que se hincan hasta el fondo de forma que ya no se hunde.

La cifra

156.000

Es la cantidad de metros cuadrados de superficie original de la isla de Zorrotzaurre que se va a elevar entre 1,5 y 7 metros de altura para evitar que los desbordamientos de la ría afecten a la operación.

"Si dejáramos que se asiente el terreno de forma natural, el proceso podría prolongarse años"

Juan Carlos Sinde

Junta Concertación de Zorrotzaurre

 

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