El bar Sorgiñe se vuelve a ceñir la txapela de Pintxo Dendari

Los regentes de la taberna reeditan su título en el concurso que elige el mejor bocado de Galdakao

09.02.2020 | 04:57
Los ganadores del concurso junto a Aitziber Bonilla y Koldo Goioaga.Foto: Galdakaoko Udala

Los regentes de la taberna reeditan su título en el concurso que elige el mejor bocado de Galdakao

Galdakao - Empieza a ser un clásico. El bar Sorgiñe sigue abonado a la máxima distinción en el concurso de pintxos de primavera y que en esta ocasión alcanzaba su séptima edición en Galdakao bajo la denominación VII Udaberriko Pintxo Dendari, impulsado por Dendari Elkartea Comercio-Hosteleria-Servicios en colaboración con el Ayuntamiento de Galdakao. El bar Sorgiñe conseguía en esta ocasión su cuarta txapela.

Marian Manrique, en representación del bar Sorgiñe, y junto al cocinero Luis Angel, ha recibido la correspondiente txapela que la acredita un año más como ganadora de esta muestra culinaria valorada y puntuada por la clientela.

El concejal Koldo Goioaga y la presidenta de Dendari Elkartea, Ai-tziber Bonilla, fueron los encargados de entregarle la txapela, subrayando la repercusión que para la vida social y económica ha obtenido este concurso, ayudando a dinamizar la hostelería con el reto culinario que supone intentar superarse en cada edición. En el sorteo llevado a cabo entre las personas que entregaron estas cartillas, y con un viaje en juego, ha resultado ganador Alberto Méndez.

El concurso tuvo lugar la primera semana de mayo y consistió en la degustación de un pintxo especial elaborado para la ocasión y un crianza a dos euros. En total participaron 12 establecimientos, cuyos pintxos fueron valorados por los clientes que tuvieron ocasión de probarlos.

Según Manrique, el éxito en este concurso se debe a lo preparan con mimo y sobretodo, con tiempo. Así, por ejemplo, para la edición anterior en la que también se llevaron la victoria, contaba que llevar su pintxo especial a buen puerto les costó dos meses. Eso sí, de él cocinaron 1.800 bocados... - I. Ugarte