Cantar junto a artistas y formaciones corales de la talla de Benito Lertxundi, la Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS), Oskarbi o la Sociedad Coral de Bilbao da una idea del nivel alcanzado por Xemein Abesbatza, formación que este año está celebrando su medio siglo de trayectoria.

La historia de esta agrupación de Markina-Xemein es el reflejo del esfuerzo colectivo de un municipio. Corría noviembre de 1976 cuando José Luis Lauzirika, natural de Arratzu y profesor en aquella época de la Escuela Laboral, decidió fundar el coro. Lo que comenzó como una aventura arriesgada experimentó un crecimiento vertiginoso en poco tiempo. “La idea nació porque en el pueblo no había ninguna coral y el objetivo principal era difundir la música vasca”, recuerda hoy Ian Laka, presidente actual del grupo. Tras extender la iniciativa entre las y los jóvenes de la escuela y el boca a boca local, los ensayos comenzaron a sumar adeptos rápidamente. En su primera actuación, celebrada en la emblemática Basílica de Begoña, en Bilbao, ya se subieron al escenario cerca de 60 coralistas. Para 1978, el coro ya se había convertido en una imponente masa coral integrada por 80 voces. La ambición musical y organizativa de Lauzirika y sus coralistas no se detuvo ahí, ya que en 1979, Xemein Abesbatza se convirtió en una de las entidades fundadoras de la Federación de Coros de Bizkaia y, en 1980, impulsó la organización de la primera Euskal Musikastea en Markina-Xemein.  

Primera actuación de la formación en la Basílica de Begoña en 1977 Xemein Abesbatza

Bajo la batuta de su fundador, el coro vizcaino se atrevió con partituras de enorme complejidad técnica, interpretando piezas de la talla del Aleluya y el Amen del Mesías de Händel, el In Paradisum o Mendietan. Además, compositores de renombre crearon obras exprofeso para la formación, tales como la Euskarazko Meza e Ixil, ixil de Aita José Domingo, Durundu de Antón Larrauri, o el propio Kontrapas compuesto por el maestro Lauzirika. Tras su fallecimiento en 1981, la batuta pasó a manos del músico local Martín Alberdi, quien asumió la responsabilidad de mantener vivo el valioso legado.

Una evolución constante y proyección exterior

A lo largo de su trayectoria, hasta ocho directores han guiado los pasos de la formación: José Luis Lauzirika, Martín Alberdi, Julián Ansola, Yolanda Loira, Itxaso Jaio, Mila Milikua, Xabier M. Aretxabaleta y, en la actualidad, Aitor Garitano. Cada uno de ellos ha aportado su sensibilidad para consolidar una trayectoria repleta de hitos singulares y sumamente arraigados a la tradición local. En 1998, el coro participó en la primera edición de la tradicional Hiru Harri en la ermita de Arretxinaga. Pocos años después, en 2001, coincidiendo con las bodas de plata de la agrupación, las voces de Markina-Xemein unieron su talento al del cantautor Benito Lertxundi para una histórica colaboración en la Universidad de Navarra.  

En 2001, coincidiendo con las bodas de plata de la agrupación cantaron con Benito Lertxundi. Xemein Abesbatza

El grupo cuenta, además, con una gran proyección exterior, y gracias a los tradicionales viajes que realiza la formación anualmente, el nombre de Markina-Xemein ha resonado en ciudades como Madrid, Barcelona, Burdeos, Toulouse, Sevilla o Gijón. “Hemos cantado en multitud de lugares gracias a estas salidas culturales”, explican.  

Por otro lado, a nivel local, el coro ha sabido innovar sin perder su esencia. Desde 2011 organiza el evento multidisciplinar 'Xemeingo Gaua', una propuesta vanguardista que fusiona música, teatro, danza y proyecciones artísticas. En su edición de 2018, la agrupación se consagró con un gran espectáculo sinfónico-coral junto a la Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS). Todo ello sin dejar de lado sus citas anuales con el municipio como las misas del Karmen y Todos los Santos, Santa Cecilia, Olentzero, Santa Águeda y sus kalejiras.  

El valor de la cantera y el relevo generacional

En la actualidad, Xemein Abesbatza está formada por unos 45 coralistas. Su principal seña de identidad es su enorme diversidad intergeneracional, un factor que aporta una gran riqueza humana y musical al conjunto. “Contamos con voces que van desde los 20 años hasta los 86”, destaca Laka con orgullo.  

El futuro de la música coral está asegurado gracias a la existencia de Xemeingo Gazte Ahots Abesbatza, una formación infantil y juvenil compuesta por unos 15 niños y jóvenes. Esta agrupación funciona como una auténtica cantera para el coro de adultos. “Para nosotros es fundamental, ya que al crecer, muchos de estos jóvenes pasan a formar parte de Xemein Abesbatza; de hecho, todos los integrantes jóvenes actuales empezaron a cantar aquí desde niños”, señala el presidente. De los 45 miembros actuales, cerca de una decena son menores de 30 años, lo que demuestra que el relevo generacional está activo, especialmente en las voces femeninas, aunque el desafío sigue centrándose en atraer a más voces masculinas.  

Conmemoración y cita intergeneracional el 11 de julio

Para conmemorar este medio siglo de vida por el que han pasado más de 200 cantantes, la formación diseñó el ciclo coral ‘Xemeingo Ahotsak’, convirtiendo la parroquia de Xemein en el epicentro musical del inicio de año. El festival trajo a la localidad a agrupaciones de primer nivel como Oskarbi, el coro Suhar, la Sociedad Coral de Bilbao y Kantika Korala, cosechando un rotundo éxito de público. Tras este ciclo, el coro viajó en mayo a Toulouse y, en junio, rindió un emotivo homenaje a José Luis Lauzirika en Arratzu, su localidad natal.  

Ahora, los esfuerzos se centran en la gran cita del próximo sábado 11 de julio con una nueva edición de Xemeingo Gaua, que forma parte de la programación de las fiestas del Karmen de la localidad, y que se convertirá en un concierto intergeneracional, ya que la formación ha realizado un llamamiento a los antiguos miembros de la coral para cantar juntos tres canciones tradicionales; una iniciativa que ha movilizado a más de 40 excoralistas, por lo que se espera ver a cerca de 90 personas simultáneamente sobre el escenario.

El espectáculo no será únicamente musical, sino una gran fiesta de la cultura local, ya que contará con la participación activa del grupo de teatro Abarka, el grupo de dantza Zerutxu, la Bertso Eskola de Markina-Xemein y acompañamiento instrumental con piano a cargo de Ignacio Arakistain, guitarras y batería. “Esperamos que sea un espectáculo redondo”, apuntan con ilusión.  

Pero el aniversario no terminará aquí. Tras el descanso estival, la agrupación ya perfila el ‘Xemein Eguna’, una jornada festiva con pasacalles de coros amigos, una comida popular y una kalejira musicada nocturna, además de una exposición fotográfica que repasará estas cinco décadas de historia viva de Markina-Xemein.