La primera operación salida del verano ha comenzado por todo lo alto en Bizkaia. Aunque oficialmente dio comienzo el pasado 26 de junio, este primer fin de semana de julio se está convirtiendo en uno de los momentos de mayor actividad tanto en el aeropuerto de Bilbao como en las carreteras vizcainas, coincidiendo con el arranque de las vacaciones para miles de personas.
En concreto, el aeropuerto de Bilbao está gestionando este viernes un total de 180 operaciones, la cifra más elevada desde que se dio por iniciada la operación salida estival. La actividad se reducirá ligeramente este sábado, con 157 movimientos programados entre despegues y aterrizajes, aunque volverá a intensificarse el domingo 5 de julio, cuando están previstas 169 operaciones.
En el marco de esta primera operación salida, desde el pasado 26 de junio y hasta este domingo, la infraestructura aeroportuaria habrá gestionado un total de 1.663 operaciones, lo que supone una media de 166 vuelos diarios. Unas cifras, las de operaciones, que llegan después de que el aeropuerto de Bilbao cerrase un mayo histórico superando por primera vez, y con creces, los 700.000 viajeros. En concreto, la infraestructura aeroportuaria cerró el pasado mes de mayo con 741.855 pasajeros.
Familias, grupos de amigos...
'La Paloma' se ha convertido, como ocurre cada comienzo de la temporada estival, en un trasiego constante de pasajeros que aprovechan el inicio de las vacaciones para poner rumbo a alguno de los más de sesenta destinos directos disponibles desde el aeropuerto bilbaino. Familias, grupos de amigos y viajeros internacionales llenan estos días las terminales en una estampa ya habitual del verano, marcada por el incremento del tráfico aéreo y la elevada ocupación de los vuelos.
La oferta de conexiones continúa, además, ampliándose. El último destino en incorporarse a la parrilla ha sido Venecia gracias a la entrada de Wizz Air en una ruta que también operan Vueling y Volotea. La aerolínea húngara se suma así a la competencia por captar el mayor número posible de pasajeros en la conexión directa entre Bilbao y la ciudad italiana.
Por carretera
La operación salida no solo se lleva a cabo por aire, también por tierra. De hecho, las primeras afecciones al tráfico se han visto este viernes en la A-8 en dirección a Cantabria, con hasta nueve kilómetros de retenciones.
Se trata de una carretera considerada uno de los puntos críticos, según apuntaron desde el Gobierno Vasco. Este año se prevé un incremento en el tráfico internacional de alrededor de un 6% con respecto al año pasado, llegando a alcanzar una cifra aproximada de 2.275.000 vehículos que circularán por las carreteras vascas. De esta manera, se producirán alrededor de 4.550.000 desplazamientos (frente a los 4.284.000 desplazamientos que se registraron en 2025).
Entre julio y agosto del año pasado diez personas perdieron la vida en las carreteras vascas (dos en Bizkaia, tres en Araba y cinco en Gipuzkoa), frente a las siete que fallecieron el verano anterior. En la misma franja de meses se registraron 1.261 accidentes (450 con víctimas), frente a los 1.161 (410 con víctimas) de 2024. "La prudencia, el respeto a las normas de circulación, una conducción atenta y libre de distracciones son fundamentales para que los desplazamientos de este verano se desarrollen sin consecuencias irreparables", señaló la directora de Tráfico del Gobierno Vasco, Estibaliz Olabarri, en la presentación de las previsiones de movilidad de la operación salida y retorno de este verano 2026.