La Diputación Foral de Bizkaia ha dado un paso firme para la mejora de la seguridad vial en Muxika con la aprobación definitiva del Plan Especial Viario para la mejora de la carretera BI-635, específicamente en el tramo de 2,12 kilómetros que conecta Zugaztieta y Oka, del Departamento de Infraestructuras y Desarrollo Territorial.

Esta medida, que se publicará de manera oficial en el Boletín Oficial de Bizkaia el próximo 9 de julio, supone el punto de partida para transformar un corredor crítico situado en plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Cabe recordar que los residentes de Muxika llevan años denunciando la extrema peligrosidad de esta carretera, con movilizaciones para exigir soluciones urgentes ante una vía por la que transitan diariamente unos 20.000 vehículos a gran velocidad.

La actuación foral cuenta con una inversión económica estimada de 11.814.357,69 euros (IVA incluido) y tiene como propósito fundamental optimizar las condiciones actuales de seguridad vial y la funcionalidad de este corredor que enlaza Amorebieta-Etxano con Gernika-Lumo. No obstante, conviene precisar que la solución adoptada descarta por completo la construcción de una nueva infraestructura de gran capacidad. Por el contrario, los esfuerzos técnicos se concentrarán de forma exclusiva en reformar el trazado existente para corregir sus deficiencias sin generar un impacto desmedido en el entorno natural. 

Históricamente, el trazado de la BI-635 a su paso por Muxika presenta severos condicionantes físicos derivados de la estrecha cercanía de la línea ferroviaria Bilbao-Bermeo y del propio cauce del río Oka, elementos que limitan drásticamente el espacio disponible para ensanches de envergadura. A estas restricciones de suelo se añaden unas características geométricas notablemente exigentes, marcadas por curvas de radio reducido, fuertes pendientes y la proliferación de numerosos accesos directos a explotaciones agrícolas, actividades económicas y viviendas particulares que interrumpen constantemente la fluidez del tráfico de paso.

A fin de mitigar estas problemáticas de visibilidad y convivencia modal, el documento foral contempla una batería integral de medidas correctivas. En concreto, el plan prevé la adecuación del trazado en los puntos negros más comprometidos, la mejora de la visibilidad general, la optimización de los sistemas de drenaje en el entorno fluvial y la reordenación integral de los accesos vecinales para erradicar los giros a la izquierda más peligrosos. Asimismo, se implementarán soluciones específicas orientadas a salvaguardar la integridad de los numerosos ciclistas, peatones y usuarios del transporte público que transitan por los márgenes de la calzada. 

Nuevo itinerario peatonal

Entre todas las intervenciones proyectadas, destaca de manera prioritaria la ejecución de un nuevo itinerario peatonal en la margen derecha de la vía, en sentido Muxika, diseñado para enlazar directamente el barrio de Ariatza con el núcleo de Oka. Esta senda peatonal no solo garantizará un tránsito seguro entre los diferentes barrios de la localidad, sino que facilitará notablemente el acceso a las marquesinas de autobús y mitigará de forma decidida el acusado efecto barrera que la carretera ejerce sobre los vecinos

Finalmente, el desarrollo de este plan culmina una tramitación ambiental sumamente compleja iniciada en el año 2019, la cual tuvo que reorientarse y redimensionarse para acatar escrupulosamente las directrices del Plan Rector de Uso y Gestión de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y las exigencias de conservación de la ZEC Red Fluvial de Urdaibai. Una vez superada la Declaración Ambiental Estratégica, la Diputación vizcaína abre ahora la fase de redacción técnica del proyecto constructivo.

Según el cronograma previsto por la institución, los trámites de diseño se prolongarán entre 2026 y 2027, posibilitando el inicio definitivo de los trabajos sobre el terreno para el año 2028 y fijando la conclusión de toda la obra en el horizonte de 2030.