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Las piscinas de Bizkaia se arman contra el incivismo este verano

En apenas quince días, Lemoa ya ha tenido que clausurar temporalmente sus piscinas en repetidas ocasiones por la aparición de heces en el agua

Las piscinas de Bizkaia se arman contra el incivismo este veranoAyuntamiento de Lemoa

El arranque de la temporada de baños en varios municipios de Bizkaia se ha visto empañado por la reiteración de comportamientos incívicos, ante los que diferentes ayuntamientos han reaccionado con medidas para preservar la convivencia y el buen uso de las instalaciones.

El caso más llamativo es el de Lemoa, donde apenas una semana después del inicio de la temporada estival ya se han tenido que clausurar temporalmente las piscinas por la aparición de heces en el agua. Fuentes municipales han señalado a DEIA que en esta última quincena larga se han registrado tres o cuatro episodios de este tipo.

Frente a estos, el Consistorio ha instalado cartelería informativa donde se explícita la normativa y se recuerdan las posibles sanciones para quienes defequen, orinen, escupan o contaminen el agua de cualquier otra forma; unas conductas que además de perjudicar al resto de usuarios, implican el cierre temporal de las instalaciones para su debida desinfección.

En ese sentido, la alcaldesa de la localidad, Esther Iturrioz, ha recordado que estas instalaciones concentran "una importante cantidad de personas usuarias" y ha reiterado la necesidad de preservar el bienestar de todas ellas. "Hemos querido sensibilizar a vecinas, vecinos y visitantes sobre la importancia del cumplimiento de las normas", ha destacado.

Campaña sobre el correcto uso de las piscinas, en euskera y castellano

El objetivo, según ha explicado, es que todas las personas puedan disfrutar de este espacio común sin ocasionar molestias al resto. No en vano, desde el pasado domingo las piscinas han tenido que cerrar de forma temporal "prácticamente todos los días" debido a este tipo de incidentes.

"Sean acciones voluntarias, o descuidos de las madres y de los padres de los más pequeños, hay que tener en cuenta que existen unas normas y su incumplimiento conlleva sanciones", ha advertido.

Portugalete refuerza la seguridad

Portugalete aún no ha registrado ningún incidente de calado, pero sí ha iniciado su temporada de baños con un incremento de la seguridad privada durante los periodos de mayor afluencia con el objetivo de "garantizar la convivencia entre las personas usuarias". 

Según explican fuentes municipales, la medida responde a una demanda trasladada por los propios usuarios de las piscinas. "Es una forma de controlar los posibles malos usos que se puedan producir en las instalaciones", señalan desde el Consistorio, que busca prevenir conflictos y asegurar un uso adecuado de un espacio que cada verano congrega a cientos de personas.

¿Vuelve el reto viral de cagar en piscinas?

La sucesión de cierres registrados en Lemoa ha vuelto a poner sobre la mesa el recuerdo de uno de los fenómenos virales más insólitos del verano pasado: el reto que animaba a lanzar heces a las piscinas o incluso a defecar dentro del agua para provocar el cierre de las instalaciones.

Desde el Ayuntamiento de Lemoa recuerdan que durante la pasada temporada las piscinas municipales ya tuvieron que clausurarse en más de una ocasión por este mismo motivo. Sin embargo, por el momento desconocen si los incidentes registrados en las últimas semanas guardan relación con un posible resurgimiento de aquella práctica difundida a través de las redes sociales.

El fenómeno no fue exclusivo de la localidad. Municipios como Orduña y Sopela también se vieron obligados a cerrar temporalmente sus piscinas para proceder a la desinfección de las instalaciones en distintos momentos del verano. En el caso de Orduña, solo durante el mes de julio se contabilizaron ocho episodios de este tipo.

La situación se repitió además en numerosos puntos del Estado. Localidades de provincias como Albacete, Alicante, Cantabria, Salamanca, La Rioja y Valencia registraron incidencias similares. Según diferentes recuentos difundidos entonces, más de 300 piscinas de todo el Estado se vieron afectadas por la propagación de este supuesto "reto viral", que obligó a numerosos ayuntamientos a activar protocolos de limpieza y desinfección con el consiguiente perjuicio para los usuarios.