El edificio de la antigua Escuela de Aprendices de Altos Hornos de Vizcaya es uno de los principales emblemas de la época industrial en Sestao. Estas instalaciones construidas entre 1938 y 1940 han estado sin actividad durante mucho tiempo y, ahora, tras 4,1 millones de euros de inversión –tres de ellos procedentes de fondos europeos–, cada vez está más cerca el momento de que este inmueble reverdezca laureles y recupere la actividad de antaño. La antigua Escuela de Aprendices es un edificio muy conocido, pero que en los últimos años pocos han podido visitar en profundidad y, este pasado jueves, DEIA pudo adentrarse en este lugar que es pura historia de Sestao.
Esto fue así gracias al gran avance de las obras de rehabilitación de estas instalaciones, cuya primera fase –que comprende la renovación del tejado, la fachada y todo el aislamiento del edificio– se finalizará a finales del presente mes. “Esto es más que una obra, recuperar la Escuela de Aprendices es muy importante porque forma parte de la memoria colectiva de Sestao y significa mucho. No sólo queremos recuperar el pasado, sino darle futuro a este inmueble”, declaró Gorka Álvarez, alcalde de Sestao.
Paseando por este edificio de seis plantas y casi 6.000 metros cuadrados de superficie y que se ha vaciado por dentro para adaptarlo a las necesidades futuras, se pueden ver detalles como algún logotipo de AHV pintado en las pared, otros detalles que evocan a su utilidad pasada como escuela de oficios y se ha encontrado dibujado en la pared de la planta más baja, lo que fue el boceto de una obra que se ejecutó en esa zona de estas instalaciones. Detalles que cuentan una pequeña parte de una larga historia de este edificio que, a partir de ahora, seguirá escribiendo nuevos capítulos.
Cuando acabe esta primera fase de los trabajos, se trabajará en avanzar en la adecuación de estas instalaciones para acoger los proyectos que se implantarán en este edificio como es, por ejemplo, un centro de formación integral para futuros profesionales, un centro que ofertará una formación muy ajustada a lo que demandan a día de hoy las empresas y que ocupará 600 metros cuadrados de este edificio. Este será el primero de los proyectos y se pondrá en marcha a medio plazo.
Asimismo, a futuro, la Escuela de Aprendices aspira a acoger las oficinas de una futura asociación de las empresas que están asentadas en la pastilla de Altos Hornos de Vizcaya, a la implantación de empresas que trabajen en la construcción industrial de viviendas y a acoger un polo de descarbonización.
INVESTIGACIÓN
La realización de estas obras de rehabilitación del edificio, abre la puerta a investigar curiosidades de esta construcción. Así, se está investigando si estas instalaciones estaban comunicadas con la antigua planta de Altos Hornos de Vizcaya. También si la energía y el calor que se generaba en aquella planta que marcó el desarrollo de todo Ezkerraldea, servía para calentar y ofrecer comodidades a esta Escuela de Aprendices que está cerca de volver a la actividad y seguir escribiendo capítulos en Sestao.