Un play-off no da tregua y este jueves el Surne Bilbao ya estaba ejercitándose en Miribilla, apenas unas horas después de haber caído en el primer partido ante el Valencia Basket. Hay que sacar tiempo de donde se pueda para pulir detalles, para encontrar algunas claves que puedan llevar al triunfo este viernes y alargar la eliminatoria y la temporada al menos hasta el domingo. Tampoco hay margen para darle muchas vueltas a los cinco minutos fatídicos que arruinaron un gran trabajo en el Roig Arena, en los que se combinaron los errores y los ajenos, estos sin demasiada explicación por la gravedad de los mismos y la evidencia que quedó de ellos. Toca levantar la cabeza y seguir peleando.

“Hay que resetear, pero también aprender y mejorar cosas que pasaron”, comenta Jaume Ponsarnau, antes de una cita que tendrá una enorme carga mental por la sensación que quedó el miércoles de oportunidad perdida y porque el Valencia Basket sí está acostumbrado a este tipo de esfuerzos repetidos. “Vamos a intentarlo con todas nuestras fuerzas y con nuestra gente. Les animo a que vengan a jugar con nosotros porque nos enfrentamos al equipo que mejor ha jugado en Europa esta temporada y ya hemos demostrado que podemos ser competitivos ante ellos”, añade el técnico del Surne Bilbao, que espera que el impulso de Miribilla lleve a sus jugadores a “mostrar el máximo nivel de energía porque sin ella es difícil competir contra el Valencia”.

El UCAM Murcia demostró su fiabilidad como vistante en el play-off y asaltó el Palau para forzar un tercer partido ante el Barça. David DeJulius lideró a su equipo, pero se lesionó en el tramo final. Aún así, los de Sito Alonso frenaron a su rival con una zona, mostraron carácter y tuvieron más acierto, con Kelan Martin de protagonista, en un final a cara o cruz.

Los blancos no dieron opción al Tenerife y bajo la máxima presión hicieron un partido plagado de ritmo y acierto que desarboló por completo a los de Txus Vidorreta, muy inferiores en el aspecto físico. Con siete jugadores por encima de los diez puntos, el equipo madridista logró su mayor anotación en un partido de play-off y estuvo cerca de batir el registro histórico de la ACB. Ahora el favoritismo vuelve claramente de su lado.

Los hombres de negro, al margen de aquella nefasta segunda parte con la que se abrió el año hasta una derrota abultadísima, han demostrado que pueden hacerlo bien ante el equipo de Pedro Martínez, de hecho han estado muy cerca de ganar los dos últimos partidos entre ambos. La clave es que hay que mantener ese alto nivel todo el tiempo porque los taronjas son especialistas en provocar y aprovechar los errores de sus rivales. “Es cierto que en los últimos minutos nos costó mucho atacarles. Ellos subieron su nivel físico y ahí nos costó encontrar baloncesto. Y cuando lo encontramos nos faltó también un poquito de fortuna”, recordó Ponsarnau sobre esos minutos finales en los que el juego se escapó del control del Surne Bilbao tras una actuación hasta ese momento impecable.

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Es por ello que el Valencia Basket vendrá con ganas de dar continuidad a esa inercia y los valores que proclama Ponsarnau de agresividad, rebote, buen balance defensivo y acierto adquieren para este viernes carácter de imprescindibles. Solo en siete partidos se han quedado los taronjas por debajo de los ochenta puntos y para vencerles hay que seguir su ritmo y muchas veces tampoco es suficiente. Este viernes todo empieza de cero de nuevo y el Surne Bilbao debe seguir siendo valiente porque da lo mismo perder por tres puntos, como el miércoles, o por 44, como en el inicio de este año inolvidable. “Intentaremos con todas nuestras fuerzas que no sea el último partido de la temporada”, asegura Ponsarnau.

La historia de los enfrentamientos en play-off entre ambos equipos recuerda que Miribilla fue decisivo. En 2011, los locales remataron la faena tras dar la sorpresa en el primer partido en la Fonteta y pusieron rumbo a la final. En 2015, hubo tres triunfos visitantes. El Valencia ganó el primer choque con claridad, pero los bilbainos igualaron y en el choque decisivo, saldado con un 70-71 después de que Álex Mumbrú tuviera el tiro para pasar a semifinales, también hubo espacio para la polémica por una canasta de Luke Harangody anotada fuera de tiempo en el último cuarto, Entonces, no había posibilidad de revisión. Ahora sí la hay y por eso enfadó mucho en la expedición bilbaina y en muchos seguidores de la Liga Endesa el empeño en mantener el error tras ver las imágenes. Eso ya no puede cambiarse y toca convertir la injusticia en la motivación para sumar la victoria que el Surne Bilbao está mereciendo ante uno de los grandes de Europa.