El Consejo de Gobierno de la Diputación aprobó este jueves provisionalmente el proyecto del tramo La Herrera–Malabrigo de la carretera BI-630, “clave dentro del plan integral de mejora de esta vía estratégica para Enkarterri” de 1,2 kilómetros que evitará el paso de 4.221 vehículos, 3.797 ligeros y 424 pesados, por los cascos urbanos de Balmaseda y Zalla al desviarlos al corredor del Cadagua.
Uno de los elementos singulares es el viaducto sobre el río, de 240 metros de longitud, que “salvará el valle y diversas infraestructuras existentes la línea ferroviaria Bilbao-Balmaseda, el Camino de Santiago o el canal de la central hidroeléctrica con una solución arquitectónica cuidada, integrada en el paisaje y con un alto valor técnico”.
Se trata de “una obra de ingeniería de gran calado, que discurre por un entorno de elevada sensibilidad ambiental”, que ha duplicado tanto los plazos de ejecución “hasta los cinco años como el presupuesto”, que se elevará a 44 millones de euros, señaló el diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Carlos Alzaga. Precisamente por ese motivo ha despertado la preocupación de asociaciones como el grupo ecologista Otsoaren Taldea de Zalla, además de por el posible impacto para elementos del patrimonio como el conjunto monumental de La Mella.
Así, el proyecto, tramitado con “especial rigor” en su vertiente ambiental, contempla medidas correctoras pasos específicos para fauna, restauración de taludes mediante técnicas de bioingeniería, vigilancia ambiental permanente y una planificación de obra que obliga a paralizar los trabajos durante seis meses al año para proteger los ciclos vitales de la avifauna. Cabe recordar que habitan esa zona, que engloba también el área recreativa de Bolunburu y su valioso ecosistema, especies protegidas como el alimoche, el visón europeo o la nutria.
La intervención representa “un compromiso foral para conectar directamente con el Corredor del Cadagua en la BI-636 con la BI‑630, mejorando de forma notable la movilidad cotidiana de la ciudadanía”, subrayó el diputado, en sus desplazamientos por motivos de estudios, cuidados salud o actividades económicas, con una repercusión “directa” en la calidad de vida.
El periodo de exposición pública se prolongará un mes para la ciudadanía y dos meses para los ayuntamientos afectados. Una vez transcurrido, el documento deberá obtener la Declaración de Impacto Ambiental “para proceder posteriormente a la redacción del proyecto final, la licitación y, por último, a la contratación de los trabajos”.
El nuevo trazado reemplazará al tramo actual con curvas pronunciadas y limitaciones de seguridad, por lo que los trabajos redundarán, asimismo, en un menor riesgo de accidentes.
La BI-630, por fases
Se enmarca en el acondicionamiento de la BI-630, ejecutado por fases para garantizar su viabilidad técnica, económica, jurídica y ambiental. En este sentido, el tramo entre Malabrigo y Traslaviña (Artzentales), de 4,6 kilómetros concluyó con una inversión de siete millones y actuaciones complementarias recientes, como la rotonda de Traslaviña finalizada en enero de este año.
La Diputación estudia el desarrollo de otros tramos, como el que abarca desde Traslaviña hasta Turtzioz, “analizando alternativas compatibles con los exigentes requisitos ambientales”. Finalmente, los proyectos correspondientes al municipio de Karrantza –entre La Escrita y El Callejo y entre El Callejo y La Cadena– se encuentran todavía en un momento inicial.
Las actuaciones en la carretera BI-630, principal enlace con las localidades más rurales de Enkarterri, se inscriben, por otra parte, en el Plan Estratégico Comarcal, que define la mejora de las comunicaciones entre sus iniciativas prioritarias para favorecer las oportunidades para generar empleo y evitar que la población apueste por mudarse a núcleos más habitados.