Aumentan a 107 las denuncias por el impago de la lotería del rugby de Igorre: “No pararemos hasta cobrar nuestro dinero”
Las denuncias de los afectados por las participaciones vendidas por el club de rugby del municipio superan al centenar
Las denuncias de los afectados por el impago de la lotería de Navidad vendida por el club de rugby de Igorre ya superan el centenar. “No pararemos hasta cobrar nuestro dinero”, aseguran las víctimas que este jueves han mantenido la primera reunión conjunta después de que la entidad deportiva admitiese que vendió “por error 225 participaciones de más”.
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A su vez, algunas de ellas han acusado al club de rugby que los pagos se realizaron por “favoritismo”, al mismo tiempo que han puntualizado que desde la entidad deportiva “no han sido limpios” con la manera en la que “se ha gestionado toda la situación”.
En este contexto, una de las víctimas asegura haber hablado “con muchos afectados y pensamos todos lo mismo. Tenemos que decir ‘presuntamente’, pero ya lo investigará quien tenga que investigar, porque esto no se va a quedar así”.
107 denuncias
Según las fuentes consultadas por DEIA, pasadas las 20.00 horas de este jueves se registran un total de 107 denuncias. Todas ellas están enmarcadas dentro de las mismas diligencias policiales que está llevando la Ertzaintza por un presunto delito de estafa.
En la tarde de este jueves, decenas de personas que todavía no han cobrado sus participaciones premiadas con 10.000 euros cada una –9.600 tras pasar por Hacienda– se han reunido en una de las salas del Consistorio de Igorre para tratar este tema y tomar decisiones sobre qué van a hacer. Ha sido a media tarde cuanto las víctimas han mantenido la primera reunión conjunta. En ella han apuntado todos los datos de las personas afectadas y han tomado una “decisión vital”: seguir adelante contratando un abogado o buscar otra solución.
Instantes antes de que haya tenido lugar esta reunión en el Ayuntamiento de Igorre, la llegada del centenar de personas afectadas por esta situación al municipio vizcaino –cabe recordar que no solo se han visto afectadas personas de Igorre, también de otros puntos de la geografía de Bizkaia como Bilbao o Basauri– ha generado un ambiente de tensión.
Sobre todo cuando el goteo incesante de personas se ha aproximado al lugar en el que se ha celebrado la reunión. La presencia de los medios de comunicación también “mosqueó” a las personas que, tal y como han señaldo “únicamente queremos recibir lo que nos merecemos”.
"No me ha sonado el móvil"
En las declaraciones que el presidente del club, Unai Zuluaga, realizó a Efe recogidas por este periódico –DEIA intentó contactar con él, sin éxito–, aseguró que confiaba en “poder llamar una a una a todas las personas afectadas lo antes posible, si se puede esta tarde –por el miércoles– o mañana –por este jueves–, para comunicarles una posible solución”.
No obstante, algunas de las personas han asegurado no haber recibido llamada alguna por parte del club de rugby del municipio. “Llevo todo el día pendiente, pero no me ha sonado el móvil en ningún momento”, relata una de las afectadas.
“Te fías porque conozco a gente que en febrero lo hizo y al de 15 días exactos habían cobrado. Yo fui el 31 de marzo y, dos semanas después, aún no tenía el dinero. Me pusieron como excusa la Semana Santa y este lunes me enteré de lo que había pasado”, añade recordando las dos fases que les plantearon para cobrar: recogida de datos y papeleta y proceder al pago de los 9.600 euros tras llevar a cabo las verificaciones correspondientes por parte del club de rugby.
“Lo veo muy difícil”
En la cita de este jueves se han reunido afectados de diferentes municipios vizcainos. Asier, uno de ellos, ha relatado a DEIA que en su caso contaba con “cuatro papeletas”. “Todo se ve un poco negro porque acaba de empezar ahora. Tenemos calma porque no depende de nosotros, pero sí de la investigación”, apunta este vizcaino, que no puede negar la “incertidumbre” y “cabreo después de tantos meses” que está viviendo porque en su caso “estamos hablando de que son casi 40.000 euros”.
En su caso, como en el de otros muchos afectados, el hecho de ver cómo gente cercana cobraba el premio “te calmaba un poco”. “Al final después de tantos procesos que eran un poco dudosos, el saber que se iban realizando los pagos te calmaba un poco”, expresa. Tanto Asier como varias personas con las que comparte trabajo están esperando “desde el 25 de marzo” una respuesta: “Pasaban los días y las semanas y algo te podías oler, pero no todo este percal que ha pasado”.
“Hemos estado esperando a que nos pagaran. Nos prometieron que una vez que entregásemos los papeles en quince días iban a pagar, pero yo ya me di cuenta de que algo estaba pasando”, confiesa Valentín García en los aledaños del Consistorio. En su caso, “tenía prometido a dos hijas darle parte del dinero y lo que he hecho es dárselo, pero de mi cuenta corriente. Si sufro yo que no sufran ellas”.
"Estábamos un poco mosqueados"
Lorenzo, que tenía una papeleta del club de rugby comprada, afirma que le parecía “raro” cómo se desarrollaron los hechos. “Ya estábamos un poco mosqueados, porque como iba pasando el tiempo y no nos ingresaban, nos entró la preocupación”, sostiene. “Estamos todos igual, todos preocupados por lo que ha pasado”, añade Lorenzo, que confiesa tener “poca esperanza. Esperamos conseguir algo, pero yo lo veo muy difícil porque si no hay dinero... ¿De dónde lo van a sacar? Ya no es que el club sea rico y tenga mucha reserva”.
Borja es otro de los afectados que tenía que haber cobrado después de Semana Santa. “No soy de este pueblo, pero sí me llegó un rumor”, asegura. Un vizcaino al que, según ha expuesto a este periódico, le aseguraban que “estuviese tranquilo, que iba a llegar hasta que hace un par de días nos dijo que empezaban a sospechar de que algo había pasado internamente”.
En su caso le pareció extraño que el caso no trascendiese a los medios de comunicación. “Fue despertarme la mañana y había salido el bombazo”, narra. “Yo llamé a mi amigo y él se puso en contacto con el presidente. De cantar un premio y venir como un loco a Igorre a quedarme sin cobrar. De ser una ilusión a mira lo que se ha convertido”, asegura un Borja que manifiesta que “si se hubiesen hecho bien las cosas sería de otra manera”. “No, no, que este lunes os pagamos y así han ido pasando las semanas hasta que ha saltado la bomba. Te ha tocado la lotería y al final no”.
107 personas en vilo
Además de querer cobrar lo que es suyo, las decenas de personas que se han reunido este jueves en el Ayuntamiento de Igorre pretenden que se investiguen todos los movimientos de la cuenta bancaria del club en la que se ingresaron los 14,2 millones de euros del tercer premio que repartieron en el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, después de que los niños de San Ildefonso sacasen la bola con el número 90693. Unos dígitos que agraciaron el municipio de Igorre con quince millones de euros y que mantienen en vilo a al menos 107 personas que no han cobrado las papeletas que compraron en su momento. Por ello han decidido reunirse en la jornada de este jueves para “poder acordar los siguientes pasos a tomar” hasta lograr el cobro. “Tenemos el mismo derecho que los que ya han cobrado”, asegura una de las afectadas por esta situación.
Mientras avanzan las diligencias policiales que está llevando a cabo la Ertzaintza y crece el número de denuncias, los afectados insisten en que no cejarán en su empeño de recuperar un dinero que consideran legítimamente suyo. Entre la indignación, la incertidumbre y la sensación de haber sido engañados, las víctimas reclaman transparencia y respuestas claras.
