Las obras para acometer la reordenación del tráfico en el entorno de la estación del metro de Plentzia empezarán tras el verano, previsiblemente en septiembre, y se extenderán durante unos doce meses. Las actuaciones principales del proyecto son la construcción de una rotonda en la carretera BI-2122, la creación de nuevos accesos al barrio de Txipio, la instalación de dos marquesinas de autobús en ese vial –lo que permitirá que los buses paren sin interferir en el tráfico– y, también, pasar de las 40 plazas actuales en el parking a 80 con una renovación de la propia explanada –que incluirá espacios verdes y arbolado–.
De todo ello dieron cuenta este pasado lunes la diputada general, Elixabete Etxanobe, y el alcalde plentziarrra, Aitor Garagarza, junto al titular foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Carlos Alzaga. Etxanobe no dudó en calificar esta intervención de “estratégica” por el “impacto directo” en la ciudadanía, ya que “permitirá mejorar de forma notable la seguridad vial, la accesibilidad y la movilidad sostenible en esta zona del municipio”.
La cifra
12
La previsión es que los trabajos se prolonguen durante unos 12 meses, desde su puesta en marcha, en principio, el próximo mes de septiembre. La inversión supera los 2,4 millones, financiados por Diputación y Ayuntamiento.
El primer edil de la villa destacó que, en efecto, esta reordenación es “muy importante” para la localidad y agradeció el trabajo de las anteriores corporaciones locales y trabajadores del Ayuntamiento, ya que este proyecto lleva abordándose, de una manera u otra, durante cinco legislaturas. Es ahora una realidad con un presupuesto de licitación que casi alcanza los 2,5 millones, financiados por la Diputación Foral (1.341.629,76 euros) y el Consistorio de Plentzia (1.096.912,13 euros).
En cuanto a la rotonda, su objetivo primordial es calmar el tráfico, especialmente el procedente de Barrika, obligando a reducir la velocidad mediante un trazado descentrado. Esta medida incidirá en la seguridad del cercano paso de peatones. La actuación foral incluye, asimismo, la reordenación y urbanización integral del acceso a Txipio y del entorno del aparcamiento. No solo habrá más sitios para estacionar, sino que se incorporarán nuevos espacios peatonales, áreas para dejar las bicicletas, una parada de taxis y un bidegorri. El proyecto se completa con diversas medidas medioambientales destinadas a su integración en el entorno de la marisma de Txipio.