Desde que Loizaga Construcciones levantara sus cimientos en 2011, su actividad en el sector de la construcción va alcanzando hitos sucesivos en sus distintas áreas de actividad. Así, a los proyectos relacionados con la rehabilitación en los que se centró en su origen se van sumando también otros en edificación, obra civil y patrimonio histórico, hasta convertirse en la actualidad en una de las compañías referentes en el sector.
Un ejemplo de ello es la reciente finalización –en noviembre de 2025–, de la rehabilitación energética completa del barrio de Landatas en Orduña. Se ha tratado de un proyecto de ejecución de rehabilitación energética de envolvente térmica en bloque de altura media de viviendas compartiendo muros medianeros.
Con un presupuesto de 2.857.877,21 euros y un plazo de ejecución de 18 meses, la obra se ha llevado a cabo en base al proyecto de ejecución redactado por los estudios TAPER Arkitektura y URA Arquitectura. El diseño ha partido del mismo esquema de las viviendas existentes, respetando los huecos y manteniendo la armonía de las mismas.
La ejecución ha consistido en las obras de rehabilitación integral en los inmuebles 1, 3, 5 y 7 que componen el barrio de Landatas, con la colaboración del Ayuntamiento de Orduña, el Departamento de Planificación Territorial, Vivienda y Transporte del Gobierno vasco, Berniztu y Open Gela. En concreto, han ido encaminadas a corregir las patologías detectadas en el edificio, derivadas de la pérdida o carencia de prestaciones de las fachadas. Para ello se ha instalado un sistema de aislamiento por el exterior SATE en toda la envolvente de los edificios, así como en el forjado bajo cubierta y el de trasteros. Asimismo, los trabajos constructivos han incluido la ejecución de las cubiertas de los edificios aislándolas térmicamente.
Loizaga Construcciones ha instalado un sistema de aislamiento por el exterior SATE en toda la envolvente de los edificios, así como en el forjado bajo cubierta y el de trasteros, y ha ejecutado las cubiertas de los edificios aislándolas térmicamente
De hecho, tal y como detallan desde Loizaga Construcciones, se ha pasado de un consumo de energía Letra G (el más elevado y menos eficiente en la etiqueta de eficiencia energética) a Letra E después de la intervención, y las emisiones de CO2 han pasado de Letra G a Letra D (consumo moderado). Además, se ha procedido a la supresión de las barreras arquitectónicas mediante la instalación de ascensores y ejecución de nuevas escaleras de portales.
La magnitud del proyecto queda patente en cifras como los 4.797 m2 de fachada de sistema SATE que ha instalado Loizaga Construcciones y la ejecución de 1.021 m2 de cubiertas. A ello se suma la instalación de cuatro ascensores con su estructura correspondiente.
Para hacer frente a la reforma, la comunidad de propietarios del barrio de Landatas, promotora de la obra, ha recibido 1.500.000 euros aproximadamente de ayudas concedidas por organismos públicos, según la empresa constructora.
Patologías corregidas
La obra de rehabilitación ha corregido las patologías que afectaban a la funcionalidad de partes del edificio rehabilitado, optando por una nueva envolvente con materiales adecuados que además, limitan el riesgo de propagación de incendio por el exterior, tanto en el edificio como a otros edificios.
CRECIMIENTO SOSTENIDO
Loizaga Construcciones ha crecido de forma sostenida con el esfuerzo de sus fundadores, trabajadores y empresas colaboradoras. En nuestros días, gracias a la confianza de numerosas empresas e instituciones, que recurren año a año a sus soluciones constructivas, ha alcanzado una posición de liderazgo entre las compañías que operan en el sector de la construcción.
Según se recoge en el proyecto de ejecución de la obra, se observaron desconchados, erosiones, fisuraciones, humedades por filtración y carencia de vierteaguas… entre otras necesidades de rehabilitación, junto a la oxidación en barandillas de balcones y elementos metálicos, así como falta de rejuntado en materiales cerámicos, dinteles fisurados y falta de sellado en carpintería. A todo ello ha respondido la actuación correctora, de modo que ahora los espacios adyacentes interiores reúnen los requisitos de habitabilidad y salubridad exigidos para uso residencial, gracias a los medios que impiden la penetración del agua o, en su caso, permiten evacuarla.