El Colegio Vizcaíno de Árbitros ha emitido un comunicado oficial tras los graves incidentes registrados en las últimas semanas en varios campos de fútbol de Bizkaia. Entre los hechos denunciados se encuentran agresiones y situaciones de violencia que han afectado incluso a árbitros menores de edad en localidades como Basauri, Mungia y Portugalete.

Uno de los episodios más graves tuvo lugar en Basauri, en el campo de Soloarte, durante el partido entre el Basauri BEA y el Delta Duo Bilbao, disputado el pasado 21 de marzo. El encuentro, que finalizó con empate a tres goles, derivó en momentos de gran tensión en los instantes finales.

El conjunto local se adelantó 3-2 en el minuto 90 tras un penalti, pero en el 96 el equipo visitante logró igualar el marcador con un gol de córner. Fue a partir de ese momento cuando se desataron los incidentes que han motivado la reacción del colectivo arbitral.

El organismo arbitral ha condenado de forma contundente cualquier conducta violenta, intimidatoria o irrespetuosa hacia el colectivo, subrayando la especial gravedad cuando estas acciones afectan a menores. En el comunicado, recalcan que este tipo de comportamientos son incompatibles con los valores del deporte formativo.

Asimismo, han mostrado su apoyo a las personas afectadas, poniendo a su disposición asistencia psicológica y acompañamiento integral para garantizar su bienestar tanto físico como emocional.

Sin designaciones

Como medida de presión, el Comité Territorial Vizcaíno de Árbitros ha anunciado que no designará árbitros a los equipos implicados mientras no exista una garantía clara de respeto institucional, especialmente en aquellos casos donde no se han producido disculpas ni muestras de arrepentimiento.

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El colectivo también ha reiterado su compromiso con la protección de los árbitros y ha advertido que no tolerará situaciones que pongan en riesgo su integridad.

Finalmente, el comunicado hace un llamamiento a clubes, jugadores, técnicos y aficionados para erradicar este tipo de conductas y fomentar un entorno seguro y respetuoso en el fútbol base.