La Diputación Foral de Bizkaia ha presentado esta mañana en Abadiño el balance del primer año del Suspertze Plana, el programa de impulso al primer sector acordado con representantes agrarios, en el que la institución ha movilizado 2,48 millones de euros, una cantidad superior a los 2,04 millones previstos inicialmente. Las actuaciones desarrolladas durante este primer año han estado dirigidas a reforzar la actividad agraria y dar respuesta a algunos de los principales problemas que arrastra el sector en el territorio.
La presentación, celebrada en la explotación ganadera de Ibon Lasuen, ha contado con la presencia de la diputada general, Elixabete Etxanobe, y la diputada foral de Medio Natural y Agricultura, Arantza Atutxa, junto a Unzalu Salterain (EHNE) y Carlos Ibarrondo (ENBA), en representación de los sindicatos agrarios, y Martín Uriarte, de la asociación Lursail, que también han participado en el proceso previo de elaboración del plan. El programa recoge 14 medidas organizadas en cinco ámbitos estratégicos: base territorial, sanidad animal, relevo generacional, rentabilidad y vidabilidad, definidos a partir de las necesidades trasladadas por el propio sector agrario de Bizkaia.
Durante su intervención, Etxanobe ha insistido en que el respaldo al primer sector responde a una decisión estratégica para el territorio, y no solo económica, al recordar que “los baserritarras gestionan el territorio, mantienen vivo el medio rural y garantizan una producción cercana y de calidad”. Asimismo, Salterain, de EHNE, ha señalado que desde el inicio se planteó que las medidas debían tener un carácter transversal y afectar al conjunto del sector, de modo que todos los mecanismos se adaptaran a ese objetivo. “Los datos indican que se tomaron decisiones en la buena dirección, pero entendemos que el trabajo no ha terminado”, ha añadido.
Base territorial
Uno de los ejes principales se centra en la base territorial, un factor clave en Bizkaia, donde predominan explotaciones pequeñas situadas en valles y laderas. Durante el primer año se han destinado 191.000 euros a mejoras de pastizales en montes de utilidad pública y parcelas del fondo de suelo agrario, con actuaciones en Oiz, Kolitza, Galdames, Gatika, Ea, Orduña o Arroletza. Los trabajos han incluido desbroces, acondicionamiento de pistas, instalación de abrevaderos y otras intervenciones para facilitar el aprovechamiento ganadero.
A estas medidas se suman cambios normativos para agilizar el paso de monte a pastizal, ayudas al pastoreo virtual mediante collares electrónicos y el impulso del proyecto Negubaso, dotado con 180.000 euros, para fomentar el uso invernal de montes bajos mediante silvopastoreo. También se ha diseñado la primera actuación de quemas controladas en el valle de Karrantza para mejorar la gestión de pastos y prevenir incendios, además de reforzarse las políticas contra el abandono forestal con 60.000 euros adicionales para la Asociación de Forestalistas y otros 40.000 euros para el programa Baso-Truke. “Todas estas actuaciones tienen la vocación de ampliar y mejorar las hectáreas disponibles para los y las baserritarras”, ha apuntado Atutxa.
Sanidad animal
El plan concede además un peso específico a la sanidad animal, especialmente en un territorio con fuerte presencia ganadera. En este primer año 601 explotaciones han implantado la figura del veterinario de explotación, con la participación de 12 profesionales y una inversión superior a 107.000 euros. Según los datos presentados, el refuerzo de los controles y el seguimiento de la fauna silvestre han permitido reducir de forma notable los daños en explotaciones agrarias.
En este ámbito, Atutxa se ha referido también a la preocupación existente ante la aparición de focos de dermatosis en Huesca, una situación que mantiene en alerta a las explotaciones. La Diputación ha solicitado que la vacunación se extienda a toda la comunidad autónoma, al considerar que Euskadi es zona de tránsito de ganado y que el riesgo aumenta con la subida de los animales a los pastos de altura. Según ha señalado, el objetivo es “salvaguardar la sanidad de la cabaña ganadera” y evitar posibles contagios.
Por su parte, Ibarrondo, de ENBA, ha trasladado igualmente la inquietud del sector y ha asegurado que están “muy preocupados” por la situación, sobre todo ante la llegada de la primavera, cuando el ganado vuelve a los pastos y aumenta el riesgo de propagación. En este sentido, ha reclamado que la petición se traslade al Gobierno Vasco, al Ministerio de Agricultura y a las instancias europeas, al no entender que todavía no se haya extendido la vacunación a todo el territorio.
Relevo generacional
El relevo generacional es otro de los retos prioritarios. La edad media del sector ronda los 49 años y 116 explotaciones profesionales se encuentran próximas a la jubilación en los próximos cinco años, por lo que se ha puesto en marcha una oficina de intermediación y un banco de explotaciones para facilitar la continuidad. Uriarte, de Lursail, ha subrayado que este año se incorporarán 13 jóvenes y que la nueva oficina permitirá “poner en contacto a la gente que sale con la que quiere entrar”, con el objetivo de que los activos agrarios no se pierdan y facilitar el traspaso de las explotaciones. A ello se suman ayudas que pueden alcanzar los 50.000 euros.
En paralelo, la reforma del decreto foral de inversiones ha permitido abrir la convocatoria durante todo el año, lo que ha incrementado las solicitudes un 29%, hasta alcanzar 230 expedientes, con un aumento del 40% en proyectos presentados por mujeres. Las ayudas se han distribuido en distintos subsectores, entre ellos el vacuno de leche, con 1,26 millones, el vacuno de carne, con 1,06 millones, el ovino, con 557.000 euros, o la horticultura en invernadero, con 250.000 euros. El plan incluye también actuaciones en el sector del txakoli para mejorar la sostenibilidad de los viñedos.
Vidabilidad
El plan incorpora también el concepto de vidabilidad, promovido por mujeres del sector para poner el foco en que la actividad agraria sea viable económicamente, pero también compatible con unas condiciones de vida dignas. En este ámbito se han ampliado las ayudas para sustituciones por nacimiento hasta 16 semanas, con solicitudes atendidas en tres explotaciones por más de 15.000 euros, y se han simplificado trámites administrativos eliminando la cita previa en los servicios agrarios.
El balance presentado en Abadiño permite así cerrar el primer año del Suspertze Plana con varias medidas ya en marcha, aunque desde la Diputación insisten en que “el trabajo no termina aquí”. Etxanobe ha señalado que la institución quiere “seguir trabajando junto al sector para afrontar los retos que vienen”, reforzando las ayudas y herramientas para agricultores y ganaderos, y ha subrayado que el futuro del primer sector “también depende del compromiso de toda la sociedad”.