El turismo es uno de los motores económicos de Portugalete. El hecho de contar con dos elementos distinguidos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como son la Ruta Norte del Camino de Santiago y el Puente Colgante, hace de la noble villa jarrillero un lugar muy visitado y de la Oficina de Turismo ubicada en La Canilla un punto muy importante. Pese a su importancia en la noble villa, el PNV jarrillero ha denunciado que este recurso municipal está funcionando sin contrato desde hace casi año y medio, concretamente, desde septiembre de 2024. “¿Cómo puede ser posible que desde el año 2024 se esté prestando un servicio sin contrato? Es decir, casi año y medio prescindiendo del procedimiento legal establecido, entendemos que es un ejemplo más de la falta de previsión e ineficacia del equipo de gobierno”, señaló Gorka Kerejazu, portavoz del PNV en el Ayuntamiento de Portugalete.
En concreto, tal y como indica la principal fuerza de la oposición de la noble villa, fue en agosto de 2020 cuando el Consistorio portugalujo contrató por última vez el servicio de la Oficina de Turismo. Por aquel entonces, dicha contratación se realizó por un periodo de dos años que se podía prorrogar por hasta dos cursos más. En este contexto, el servicio se prestó bajo el contrato originario hasta septiembre de 2022, cuando expiraba la duración básica de la contratación. Fue entonces cuando desde el equipo de gobierno portugalujo se apostó activar el periodo de prórroga que fijaba la contratación en pos de realizar la preparación del que, en principio, tendría que ser el nuevo contrato de gestión de la Oficina de Turismo de la localidad. El tiempo fue pasando y no llegó a tiempo la culminación del proceso de adjudicación del contrato de este servicio, por lo que en septiembre de 2024 comenzó a operar sin contrato la Oficina turística de la noble villa. Ya sin contrato activo, el pasado mes de marzo el Consistorio portugalujo recibió un revés al declararse desierto el concurso para gestionar este recurso turístico. “Lo más sorprendente es que no se presentó a la licitación ni la empresa que lo gestiona actualmente”, señaló Kerejazu. Además, esta anómala situación que vive la Oficina de Turismo de Portugalete se traduce, también en una mayor carga administrativa en el Consistorio. “Esto genera más carga administrativa innecesaria a los técnicos dado que las diferentes facturas son reparadas por intervención y es necesario levantar el reparo mediante informe del área y posteriormente dictar un decreto de alcaldía para levantar el reparo”, concluyó Kerejazu.