El pastoreo tradicional quiere abrirse paso en Gorbeialdea
La Diputación pone en marcha un proyecto para recuperar espacios forestales ahora en desuso
Su nombre técnico es silvopastoreo pero no deja de ser el pastoreo tradicional de toda la vida, ese que combina árboles, matorral y pastos con la presencia controlada de ganado. Y, en estos tiempos de emergencia climática, es una de las mejores herramientas para combatir los efectos negativos del cambio climático.
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La Diputación Foral de Bizkaia, junto con la Asociación de Desarrollo Rural de Gorbeialdea y con la colaboración de ayuntamientos y asociaciones ganaderas, ha puesto en marcha el Proyecto de Desarrollo del Silvopastoreo en Comunales de Gorbeialdea 2025, una iniciativa destinada a recuperar el pastoreo tradicional en zonas forestales de la comarca y mejorar el estado de los montes públicos. El programa cuenta con un presupuesto total de 202.387,02 euros.
Se trata de un modelo extensivo que contribuye a conservar la biodiversidad, reducir el riesgo de incendios, regenerar los pastos y aumentar la capacidad de los suelos para fijar carbono, lo que lo convierte en una herramienta importante para mitigar el cambio climático. Además, permite mantener un legado cultural estrechamente vinculado al pastoreo tradicional.
Seis municipios
Los municipios de Areatza, Dima, Orozko, Zeberio, Zeanuri y Orduña cuentan con amplias superficies de monte público, matorral y plantaciones forestales, pero muchas de ellas están infrautilizadas para el pastoreo. El proyecto se ha puesto en marcha tras detectarse la necesidad de recuperar estos espacios para un uso mixto forestal-ganadero, especialmente en zonas donde el abandono del pastoreo ha favorecido la acumulación de matorral leñoso. Orduña, que ya desarrolla un modelo de silvopastoreo desde hace años, servirá como referencia para el resto del plan.
El programa incluye actuaciones durante los años 2025 y 2026, adaptadas a las características de cada municipio. Entre los trabajos previstos se encuentran la limpieza bajo arbolado y retirada de ramas en 130 hectáreas, el triturado de restos vegetales en 39 hectáreas, la instalación de 3.600 metros lineales de cierres para una gestión adecuada del pastoreo y la mejora de accesos en varias zonas de actuación.
