Amurrio - Hace tres décadas, 35 pastores subían sus rebaños a los ricos pastos del altiplano de la Sierra Salvada, una imponente y abrupta cordillera que se extiende a lo largo de 25 kilómetros con zonas pertenecientes a Burgos, Valle de Ayala y Orduña. En la actualidad, sin embargo, tan solo nueve continúan ejerciendo este sacrificado oficio milenario. Un documental, que se presenta y proyecta este miércoles en el Amurrio Antzokia a las 19.30 horas, pretende mostrar y poner en valor el pasado, presente y futuro de una profesión que, a tenor de los datos, se encuentra en clara vía de desaparición, al menos en sus maneras y costumbres tradicionales.

El trabajo audiovisual ha sido dirigido y guionizado por el escritor José Luis Urrutia aunque la idea original partió del biólogo Enrique Arberas. “Él tenía en mente recoger de alguna manera el ámbito del pastoreo en Sierra Salvada, lo hablamos y decidimos que el mejor formato podía ser un documental. Y así ha sido”, explica Urrutia.

A la hora de dar forma al guion “he utilizado documentación recogida por la Asociación Salvagoro Erakundea, que me ha dado todas las facilidades y toda la información requerida”. Con esos datos históricos y estadísticos dio forma a un relato “en el que mi principal interés ha sido mostrar el pastoreo en las últimas décadas, tocando el mayor abanico de aspectos posibles como cambio de costumbres y manejos, el problema del lobo, el relevo generacional? Y por supuesto el importante papel de la mujer y de la familia en el sustento y apoyo del pastor y del pastoreo”.

El resultado es el documental Los últimos pastores de Sierra Salvada, que recoge el testimonio de protagonistas que aún están en activo junto a algunos ya retirados además de profesionales de ámbitos como la historia, la etnografía, la biología y el medio ambiente como Juanjo Hidalgo, Fermín Leizaola, Inés Latorre, Jaime Izquierdo, Luis Padura o el propio Enrique Arberas.

Para sacar adelante este proyecto, Jose Luis Urrutia se ha rodeado de un importante equipo profesional compuesto por Karlos Trijueque, Mikel Román y Aitor Guerrero -de la productora TAOM como responsable del rodaje, edición y posproducción-, el fotógrafo Santiago Yaniz Aramendia en el apartado de foto fija y dron, y Txarly Marqués, de la productora JYT KreaKtibos, en tareas de producción y logística.

Rodaje en verano El documental se rodó en varias sesiones de trabajo, entre los pasados meses de julio y agosto, y Urrutia califica la experiencia como “enriquecedora, emocionante e inolvidable” ya que fueron varios intensos días “de escuchar sus testimonios, de verlos en sus txaulas, en sus majadas con sus rebaños, de observar sus reacciones, su modo de vida”.

Gracias a este proyecto ha descubierto “la profesión del pastoreo desde dentro, comiendo, cenando, durmiendo, charlando, paseando, con sus protagonistas, pastores que han vivido otros tiempos, que han pasado épocas muy duras y que tienen una filosofía muy particular”. Y a través del documental pretende “reflejar ese espíritu, y el pasado, el presente y el futuro de una de nuestras profesiones más tradicionales y emblemáticas, que se merece más respeto y reconocimiento del que se le da habitualmente”.