Cultura frente a consumismo. Esa es la clave del Fair Saturday, que está llenando diferentes puntos de Bizkaia con actividades culturales para todos los públicos. Conciertos, talleres de pintura, de biodanza… son algunas de las propuestas que salieron a la calle para reivindicar las creaciones artísticas. No ha sido el consumismo por las compras el que ha abarrotado el Territorio Histórico sino que los vizcainos compran cultura.
Uno de los grandes núcleos de atención ha sido el mercado de La Ribera. Si los sábados son el día con más movimiento en el mercado de abastos, el último de noviembre todavía lo es más. La cercanía de la Navidad –con las reuniones familiares y las grandes comidas en el horizonte– unida a la subida de precios que se está notando en la cesta de la compra, animan a más de uno a ir llenando la nevera y el congelador de productos de primera calidad. El primero en hacer sonar su guitarra en este peculiar escenario ha sido Jad Gift, que ha sorprendido al público que se ha parado a escuchar sus canciones y a acompañarle con unos pequeños pasos. Mientras tanto, el trasiego de compras ha creado una imagen totalmente distinta a la que impulsa el Fair Saturday. El de Jad Gift no ha sido el único concierto de la jornada, sino que se fueron sucediendo artistas en el escenario. El comentario que más se ha repetido entre los asistentes ha sido la “sorpresa” de encontrarse con música en directo a la vez que realizan sus compras. También se han notado las nuevas recomendaciones de Salud respecto al uso de la mascarilla, ya que más de una persona se ha protegido y ha protegido al resto de posibles contagios.
La música ha resonado en multitud de espacios pero artes más plásticas también han tenido su espacio dentro del Fair Saturday. Así, el entorno del Itsasmuseum se ha convertido en un escenario al aire libre donde aficionados a la acuarela han aprendido de la reconocida Paola de Miguel. Y esta disciplina artísticas ha sido la escogida en homenaje a la celebración del Día Mundial de la Acuarela, que fue el pasado domingo 23 de noviembre. La imaginación de los participantes más los secretos que ha compartido la experta se han reflejado en pequeñas grandes obras. El estadio de San Mamés, barcos, bodegones o personas han sido algunas de las creaciones.
En la biblioteca de Bidebarrieta las producciones literarias han sido las protagonistas con recitales de poesía, a los que el público ha acudido a disfrutar del ciclo Emakumeen Hitzak. Lova Lois y Laura Sam han sido dos de las autoras que han participado en estas actuaciones.
Conciencia en imágenes
Otro de los puntos neurálgicos del Fair Saturday ha sido BBK Kuna donde la actividad ha comenzado muy temprano. Un taller de biodanza ha sido el gran reclamo junto con la exposición 12 instantáneas que marcaron la fotografía humanitaria. Desde la organización han explicado que la participación en la formación de biodanza es muy buena y que “la gente está muy contenta. Es una actividad que no permite grupos grandes y hay 15 personas apuntadas, pero según van llegando, se van sumando al taller”.
Pero antes de subir a la segunda planta del edificio, el público ha curioseado en la muestra de Médicos del Mundo, que a través de doce fotografías desgranan cómo se reflejan las diferentes crisis humanitarias. Desde una imagen del conflicto bélico de Siria hasta otra en la que se refleja la indiferencia de la gente jugando al golf en Melilla mientras decenas de migrantes saltan la valla u otra que refleja el drama de una mujer que accede a alquilar su útero para poder tener unos ingresos económicos, son algunas de las instantáneas que remueven conciencia, que captan la atención del visitante y les traslada a crisis humanitarias que una vez pierden el foco de atención, continúan sucediéndose.
Más allá de Bilbao
La esencia del Fair Saturday también se siente en otras localidades vizcainas como Barakaldo, que ubica sus actuaciones en uno de los grandes núcleos del consumismo de la localidad: el centro comercial Max Center. Allí, la música acompaña a los clientes mientras recorren los establecimientos. En Ezkerraldea también se ha sumado Portugalete, que ha programado actividades musicales de distintos géneros.
Cruzando la ría, en Getxo la música ha sido protagonista pero también la danza. En Leioa se ofrece una actuación en favor de La Cuadri del Hospi, mientras que en Loiu ha habido un concierto de órgano. Y el municipio más joven de Bizkaia, Usansolo debuta con una actuación del orfeón de la localidad.