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El sacacorchos

Agresión a las malas

Hablamos una brutalidad de un tamaño mayúsculo, cuando Bizkaia denuncia seis agresiones por semana, una cantidad morrocotuda. Esa agresión a las malas es enorme si se considera que estamos ante una tendencia alcista que no para de acentuarse. Hablamos de dos centros que atenderán de forma integral a las víctimas de agresiones sexuales en Bizkaia pero no es fácil encontrar la solución.

Cualquier mujer que haya sufrido una agresión sexual puede recurrir al centro de crisis, cuya ubicación se mantiene en secreto para proteger la seguridad de las víctimas. Cualquiera, no es necesario haber presentado una denuncia, ni tener papeles en regla, ni cumplir cualquier otro requisito.

En este espacio, se les ofrece asistencia psicológica individual, asesoramiento jurídico e incluso alojamiento temporal en situaciones de emergencia. También se les traslada, si así lo requieren, a dependencias sanitarias, policiales o judiciales de forma gratuita. Este delito fue reformado por la Ley del solo sí es sí, y, posteriormente, por la Ley Orgánica 4/2023, de 27 de abril.

El tipo básico de agresión sexual consiste en realizar cualquier acto que atente contra la libertad sexual de una persona sin su consentimiento. Existirá consentimiento cuando se manifieste libremente a través de actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona.

Se consideran en todo caso agresión sexual los actos que, a través de violencia, intimidación o abuso de una situación de superioridad o de vulnerabilidad de la víctima. Es cuando la mujer necesita una salida cuando todos parece perdido. No se trata solo de abrir un centro de crisis, absolutamente necesario, sino de desarrollar toda una estrategia contra las consecuencias de la violencia sexual para que las mujeres afectadas puedan seguir con sus vidas con fuerza. Solo así podrán sobrevivir de lo lindo.