Pleno de las Juntas Generales

La Diputación estudia que los ERTE no computen como segundo pagador

Evitará que los contribuyentes con menos ingresos tengan que hacer la declaración

21.10.2020 | 14:45
Más de 91.000 trabajadores se han visto afectados por un ERTE

La Diputación estudia que las rentas recibidas del SEPE por los trabajadores afectados por ERTE no computencomo un segundo pagador a efectos fiscales en Bizkaia. La modificación se uniría así al nuevo paquete de medidas tributarias, ratificada este miércoles por el pleno de las Juntas Generales, puestas en marcha por la Diputación para paliar el impacto económico negativo que la pandemia está teniendo entre la población más vulnerable. Entre ellas se encuentra la exención del IRPF en el Ingreso Mínimo Vital, la flexibilización de las ayudas a empresas por creación de empleo y la eliminación del pago fraccionado del tercer trimestre de los autónomos.

MEDIDAS TRIBUTARIAS POR CORONAVIRUS

Según ha recordado el diputado de Hacienda y Finanzas, José María Iruarrizaga, la Diputación ha ido aprobando, desde marzo, diversas medidas tributarias a raíz de la emergencia sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus. Este nuevo paquete, "complementan" algunas de las medidas adoptadas hasta ahora e introduce ajustes en los tratamientos tributarios "con el fin de paliar los efectos negativos que en la tributación de determinados contribuyentes está ocasionando esta situación tan excepcional".

La Diputación está estudiando, y la iniciativa se encuentra ya bastante avanzada, que a efectos tributarios los pagos recibidos del SEPE por las personas afectadas por ERE no computen como segundo pagador y, así, los contribuyentes que cobren menos de 20.000 euros al año no estén obligados a presentar declaración de Renta, como sí lo están actualmente al tener una segunda vía de ingresos. La pandemia, sobre todo en los días en los que estuvo vigente el estado de alarma, llevó a una situación de ERTE a más de 91.000 trabajadores.

En referencia al IRPF, entre las medidas aprobadas ayer se declara exento de tributación el Ingreso Mínimo Vital, que pasa a tener el mismo tratamiento fiscal que la RGI, y se amplía también al tercer trimestres la exoneración de los pagos fraccionados a los autónomos. Eso sí, las prestaciones recibidas por cese de actividad como consecuencia del estado de alarma se considerarán rendimientos de actividad económica, por lo que estarán obligadas a tributar por ellos.

IMPUESTO DE SOCIEDADES

La Diputación también ha flexibilizado las condiciones de las deducciones en el Impuesto de Sociedades a las que pueden acogerse las empresas por creación de empleo, ampliándose de dos a seis meses el plazo en el que no se computará la reducción del número de trabajadores con contrato indefinido –siempre que se vuelva a contratar a un número igual de personas– y el año 2020 no será tenido en cuenta en el requisito de mantener o aumentar el salario de los trabajadores.

Además, se han establecido otras medidas en los sectores turístico y de transportes de mercancías y personas en autobús, y para las máquinas de juego. También se podrán realizar determinadas actuaciones inspectoras por medios digitales hasta el 31 de diciembre.

VOTO EN CONTRA DE LA OPOSICIÓN

Las medidas han sido aprobadas únicamente con los votos a favor de los partidos que sustentan al equipo de gobierno foral –PNV y PSE–, mientras que toda la oposición ha votado en contra. Desde EH Bildu, Arantza Urkaregi ha criticado que la flexibilización en las deducciones por creación de empleo se ha articulado "a favor de las empresas y en contra de los trabajadores", mientras que el apoderado de Elkarrekin Bizkaia, Xabier Benito, ha cargado contra las medidas relativas a las máquinas tragaperras. La portavoz del PP, Amaya Fernández, por su parte, ha lamentado el "injustificable tratamiento fiscal" para los autónomos.

En el mismo pleno se han aprobado las operaciones para permitir un mayor endeudamiento de las sociedades forales Interbiak, encargada de la gestión de las carreteras forales, y el Palacio Euskalduna, como consecuencia de la caída de sus ingresos.