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La recuperación del buque 'Playa de Ondarzabal', en punto muerto

El coste de reparación lastra a un barco turístico de Lekeitio aquejado de falta de mantenimiento

La recuperación del buque 'Playa de Ondarzabal', en punto muertoI. Alberdi

Lekeitio. El futuro del buque-museo Playa de Ondarzabal se presenta cada vez más comprometido. Pese a que el Ejecutivo local, de Bildu, aseguró que lo llevaría al dique seco tras el verano pasado para su "preferente" reparación ante su "deficiente estado", lo cierto es que a finales de enero no solo no ha realizado actuación alguna sobre la antigua merlucera sino que aún no sabe muy bien qué hacer con ella.

En vista de que el buque permanece amarrado a las cadenas del centro del puerto, el PNV preguntó por su situación en el último pleno, a lo que los regidores del Consistorio respondieron que su reparación tendría un coste "superior a los 150.000 euros". Por ello, y pese a reconocer el valor de esta infraestructura, se preguntaron si el patrimonio es algo que ha de durar siempre. "¿Cueste lo que cueste? ¿Aun a fuerza de quitar otros servicios a los ciudadanos?".

Los responsables municipales aseguran que su intención era reparar el buque "con cargo a las cuentas de 2013 y 2014", aunque los altos presupuestos presentados por empresas del sector son notablemente superiores a los 6.000 euros que varios promotores consideraron suficientes el pasado verano para acometer las labores. "Solo subirlo al muelle, con un remolcador homologado, cuesta 10.000 euros", aseguran desde el Ayuntamiento. "Además, hay que pagar por tenerlo en el carro".

Desde la oposición, sin embargo, responsabilizan al equipo de Gobierno de "no haber realizado ninguna acción de mantenimiento del buque en estos dos últimos años y medio lo que le ha llevado a esta situación límite", denuncian. De esta manera se podría perder la única embarcación de madera que se conserva en la dársena lekeitiarra y que, hasta su cierre el año pasado por razones de seguridad, se había convertido en un atractivo turístico que recibía al año más de un millar de visitantes que buscaban conocer los pormenores de la pesca de bajura.

Desde que fuera adquirido en 2002 -por un ejecutivo liderado entonces por HB, que junto a la Diputación sufragaron los 14 millones de pesetas que costó hacerse con él y el pesquero Kalamua-, las labores de acondicionamiento, mejoras y puesta en valor de la embarcación, primera infraestructura del proyecto de Centro de Interpretación del Patrimonio Marítimo de Lekeitio, supusieron hasta el pasado año "alrededor de 495.000 euros" a las arcas municipales.

Poco interés

Ya hace un año que los ediles jeltzales avanzaron que el ejecutivo barajaba "deshacerse del barco; desguazándolo o hundiéndolo", aunque antes habrían pretendido, según aseguraron, "regalar o ceder" el buque, al museo de Donostia o de Bilbao. Para el PNV, este episodio es "un ejemplo más de la ineptitud y del poco interés que tiene el actual Ayuntamiento por todo lo que le rodea", acusaron. Así, vaticinan que el astillero de Mendieta, "ejemplar único de astillero tradicional de la costa Cantábrica, acabará derrumbándose", el palacio Abaroa, "está deteriorándose y sin ninguna propuesta ni proyecto para su recuperación y utilización" y que el faro de Santa Catalina, tiene "problemas por la falta de mantenimiento".

Pese a todo, el ejecutivo lekeitiarra, que busca la financiación necesaria a través de otras instituciones, aseguró que tratarán de mantener el barco. "Hemos requerido a las instituciones y estamos trabajando con la asociación Atabaka para reducir los costes trabajando juntos", desvelaron. "Aún no sabemos qué hacer con el barco, pero según concretemos las cosas, informaremos a los vecinos", concluyeron.