Bilbao International Art & Fashion (BIAAF) es algo más que un concurso consagrado al diseño y los complementos de moda. Porque más allá de los 10.000 euros que ‘visten’ a la persona ganadora en cada categoría, a lo largo de sus diez ediciones en Bilbao se ha consolidado como un espacio de encuentro entre creatividad, formación e industria. Su capacidad para detectar esos nuevos talentos y facilitar su acceso a redes internacionales de profesionales, instituciones y empresas ha convertido al certamen en una plataforma de referencia para las nuevas generaciones de diseñadores. Este año, sin ir más lejos, han sido recibidas 1.995 propuestas de 91 países…
¿Qué aporta la ciudad al proyecto y qué aporta el proyecto a Bilbao?
Bilbao apuesta por la cultura y las industrias creativas como motor de actividad económica y de transformación social. Desde la década de los años 90, cuando Bilbao inició su profunda transformación económica y urbanística, la cultura con el Museo Guggenheim Bilbao como icono más visible ha sido un factor clave para lograr el desarrollo económico, la creación de empleo y la cohesión social en la ciudad. BIAAF lleva años apoyando a los jóvenes diseñadores de moda para que puedan desarrollarse profesionalmente contribuyendo así a retener y atraer talento, y fomentar negocios y empresas innovadoras en el sector de la moda.
¿Y cuál diría que ha sido su labor durante estos años?
Nuestra labor ha contribuido a posicionar a Bilbao y Bizkaia como referentes en el mapa global del diseño emergente. Con la participación de creadores de más de 90 países y la colaboración de instituciones y escuelas internacionales, impulsamos un diálogo constante entre el talento local y las principales corrientes creativas del mundo. Gracias a nuestro programa de acompañamiento formativo el 60% de los finalistas ha logrado incorporarse profesionalmente a la industria de la moda. Este programa de apoyo ha contribuido a posicionar a Bilbao-Bizkaia como un referente único de diseño emergente a nivel internacional.
¿Hay tendencias comunes en moda y complementos, a pesar de que estas nuevas creaciones vengan de casi un centenar de países?
Sí, absolutamente.
Artesanía e innovación
¿Y ha cambiado el perfil de ese creador-diseñador emergente en la última década?
Sí. La influencia de nuevas tecnologías, la innovación en materiales, la vuelta a técnicas artesanales se incrementa, el resultado es diseñadores más polifacéticos: innovadores, artistas, digitales e interconectados.
¿Cree que el sector está avanzando realmente en la senda de la sostenibilidad o es más discurso que otra cosa?
Sí. Hay claramente un avance pero queda mucho camino por recorrer.
"A BIAAF le gustaría incrementar su impacto en el ámbito económico, creativo y cultural, actuando como plataforma impulsora del talento joven y de la proyección internacional de Bilbao y Bizkaia en moda emergente"
¿Qué importancia tiene acompañar al talento más allá del momento del premio o la visibilidad mediática?
¡Toda! El joven diseñador se enfrenta a una larga cadena de valor, a la necesidad de aunar gestión y creatividad así como a una competencia feroz con el fast fashion. Por lo tanto, es importante apoyarlo para que según sus condiciones y habilidades pueda desarrollar profesionalmente su marca e introducirla en el mercado con éxito, realizando una buena gestión y un buen diseño.
Las grandes marcas y el consumo rápido dominan el mercado, ¿qué oportunidades reales tienen estos diseñadores independientes?
Diferenciarse e innovar con colecciones de autor cortas, con alto poder de diseño, atemporales, únicas, sostenibles y con calidad.
Aprendizaje continuo
¿Qué errores cometen con más frecuencia los jóvenes que quieren abrirse camino en la industria de la moda?
En general les cuesta, cuando son buenos creativos, desarrollar colecciones especiales pero comerciales. Es un aprendizaje que requiere tiempo y un buen conocimiento de su cliente objetivo.
Mirando al futuro, ¿cómo imagina la moda dentro de diez años y qué papel le gustaría que jugara BIAAF?
Mirando al futuro a BIAAF le gustaría incrementar su impacto en el ámbito económico, creativo y cultural, actuando como plataforma impulsora del talento joven y de la proyección internacional de Bilbao y Bizkaia en moda emergente. Además de eso, consolidar sus redes internacionales con escuelas de moda, museos, industria, medios de comunicación y centros tecnológicos vinculados al I+D+i de la industria textil, con el fin de abrir oportunidades a estos jóvenes. Y no podemos perder de vista atraer al talento local e internacional para que desde nuestro territorio puedan abrirse a mercados internacionales, contribuir a promover la moda como un lenguaje artístico y social capaz de generar diálogo y transformación y apoyar decididamente un cambio hacia una moda más ética y consciente.