El trágico suceso ocurrido hace apenas una semana con resultado de muerte para una niña de dos años ‘olvidada’ en el interior de un vehículo ha devuelto a la actualidad la fragilidad humana cuando el calor aprieta. Iba en su sillita, en la parte trasera del coche. Una llamada de teléfono al padre -que ya había dejado a su hija mayor en el colegio- hizo el resto

Porque las altas temperaturas afectan al estado de ánimo (irritabilidad, ansiedad, fatiga), pero también al comportamiento de las personas reduciendo la capacidad de concentración lo que se traduce en el aumento de errores. Es lo que las voces expertas en Psicología definen como una “disminución del rendimiento cognitivo”.

Y es una situación más común de lo pudiera parecer. Afortunadamente no siempre con consecuencias tan graves, aunque durante el verano de 2025 hubo al menos otros dos sucesos similares, en Jaén y en Tarragona. Dos niños de dos años. Más cerca, en Leioa, ocurrió otra tragedia similar en julio de 2009. Todos viajaban atrás.

Comunicado a la DGT

Este hecho, lejos de ser algo circunstancial, se antoja como un factor clave para explicar por qué ocurren este tipo de sucesos. Así lo entienden desde AESVi -asociación dedicada a promover la seguridad vial en el Estado- y así se lo han hecho saber a la propia DGT. Quieren que tomen cartas en el asunto y avalen un cambio normativo que ayudaría a minimizar el riesgo de olvido de menores de 3 años en el interior de un vehículo.

Sería algo tan sencillo como permitir que estos menores puedan viajar en el asiento delantero, en sentido contrario a la marcha, y desconectando el airbag del acompañante, “algo común y permitido en la mayoría de los países de la Unión Europea”. Joan Forrellad, presidente de esta asociación, ha lamentado que “venimos alertando de este problema desde hace ya mucho tiempo”.

“La temperatura corporal de los bebés y los niños pequeños puede aumentar hasta los 42-43 en pocos minutos, lo que puede provocar un golpe de calor”

Joan Forrellad - Presidente de AESVi

El 80% de los casos se produce con niños menores de 2 años que viajan en el asiento trasero en contra de la marcha. “Provoca un efecto de ocultación del bebé, y junto con el estrés, prisas o transporte no habitual del menor, se produce una escena de descuido absoluto del transporte del pequeño. Parece imposible, pero sucede y repetidamente”, ha señalado.

Supervisión y respuesta

El informe técnico elaborado por AESVi -presentado en aquellos foros competentes en materia de seguridad vial- alerta sobre estos incidentes y precisa que la ubicación del Sistema de Retención Infantil (SRI) en el asiento delantero (copiloto) contribuye a mejorar la supervisión del niño al tiempo que reduce la ansiedad del adulto y facilita la respuesta en caso de vómitos u otras urgencias. Además, es un factor que refuerza la prevención secundaria de errores humanos como el olvido del niño dentro del vehículo, causa de crecientes muertes por golpes de calor.

“Las temperaturas pueden alcanzar un nivel crítico en sólo 15 minutos y dejar las ventanas entreabiertas no ayuda mucho a reducir la amenaza”, relata Forrellad. Y hay estudios internacionales que corroboran esta consideración: un coche expuesto al sol con una temperatura exterior de 36 grados puede alcanzar los 67 grados en su interior en ese escaso intervalo de tiempo. Es por ello que desde AESVi entienden que este tipo de muertes son “totalmente evitables”. Otro dato: el cuerpo de un niño es especialmente vulnerable a los episodios de calor extremo y puede calentarse de 3 a 5 veces más rápido que el de un adulto.

Una joven toma el sol en un parque cerca del cual hay decenas de coches aparcados. Eloy Alonso

Existen soluciones tecnológicas de Detección de Presencia Infantil (CPD) en el vehículo y alertar a la persona adulta. Este tipo de sistemas CPD también es ofrecido por algunos fabricantes de sillitas, pero más allá de estas herramientas -que siempre conllevan un desembolso de dinero- desde AESVi defienden que una de las medidas de prevención más eficaces sería la posibilidad de colocar a los menores de 3 años en el SRI en la plaza delantera del acompañante, en sentido contrario a la marcha y con el airbag desconectado.

“Las muertes infantiles por insolación relacionada con vehículos ocurren con menos frecuencia que las resultantes de accidentes, pero la naturaleza de estas muertes, totalmente evitables, merece especial atención”

Joan Forrellad - Presidente de AESVi

Soluciones 'caseras'

España, junto con Rumania, son los únicos de la Unión Europea que no permiten esta forma de proceder, lo que ha llevado a esta plataforma a proponer la reforma del Reglamento General de Circulación y armonizarla con la europea. 

“La tecnología existe, aunque la antigüedad de nuestro parque móvil no facilita la existencia de estos sistemas”, reconocía Forrellad, quien compartía otras soluciones ‘más de andar por casa’ para reducir al máximo las probabilidades de que ocurra un suceso de esta envergadura. Por ejemplo, un gesto tan sencillo como dejar el bolso, la mochila o el teléfono móvil al lado del menor para verlo “en caso de tener que salir de forma rápida o despistados”.