Iñigo Ansola desvela por qué Bizkaia se replantea el Mundial 2030 en San Mamés
La decisión final sobre si se acepta el reto o se da un paso atrás deberá tomarse antes del próximo mes de noviembre
El debate sobre la idoneidad de que Euskadi sea sede del Mundial de Fútbol 2030 ha sumado un capítulo decisivo que desvela el verdadero trasfondo de la prudencia institucional: las severas condiciones impuestas por la FIFA. Tras las declaraciones de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, en las que reconocía una profunda reflexión sobre la conveniencia de albergar el torneo en San Mamés, el presidente del Bizkai Buru Batzar (BBB), Iñigo Ansola, ha salido al paso para aclarar que el motivo de este análisis son las concretas y exigentes peticiones que el organismo futbolístico internacional ha puesto sobre la mesa para las ciudades candidatas.
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En una entrevista concedida a Bizkaia Irratia, Ansola ha respaldado firmemente el mensaje de cautela de la diputada general. El dirigente jeltzale ha recordado que, tras la preselección de San Mamés y el Reale Arena de Donostia en diciembre de 2024, ha llegado la hora de la verdad, que es cuando la FIFA plantea sus condiciones reales. Por ello, ha defendido que las instituciones vascas deben proceder con la máxima responsabilidad y analizar en profundidad si un evento de esta magnitud tiene un encaje real y beneficioso en el territorio. "Ya veremos cuál es el resultado, si aceptar y avanzar, o si comparado con el esfuerzo que requiere, de verdad merece que el mundial se juegue en Bilbao o Donostia. Tan solo es eso, hacer una reflexión en profundidad, cuando los datos se han puesto encima de la mesa", ha señalado.
Blindaje total
Y es que, las exigencias de la FIFA van mucho más allá de lo estrictamente deportivo y afectan de lleno a la gestión pública, la economía y el día a día de la ciudadanía. Ansola ha detallado que el cuaderno de cargos plantea condiciones financieras sumamente estrictas y un esfuerzo económico que obliga a poner los datos en una balanza. A esto se suman severas demandas en el sistema de transportes y la obligatoriedad de ceder en exclusiva ciertos espacios urbanos para el uso único de la federación internacional. Además, el organismo impone un blindaje total durante la cita mundialista que obliga a las ciudades sede a evitar cualquier otro tipo de evento deportivo, cultural o festivo mientras dure el torneo, lo que podría condicionar el calendario habitual del verano vasco.
"Son muchas cosas las que hay que poner en la balanza para analizarlo y decidir si puede ser interesante o no. No quiero meter la pata, pero, según lo que sé, la decisión hay que tomarla antes de noviembre, y lo que están haciendo nuestras instituciones en estos momentos es analizar los datos que se han puesto encima de la mesa", ha insistido.
Una decisión basada en los datos económicos y sociales
Ante las críticas surgidas desde el PSE-EE, socio de gobierno en las principales instituciones, desde el PP, que acusan a los jeltzales de falta de ambición y de poner trabas al proyecto, y desde Elkarrekin Podemos, Ansola ha evitado avivar el enfrentamiento político, pero ha marcado territorio de forma contundente al recordar que, al estar en el Gobierno, les corresponde a ellos asumir esa responsabilidad y adoptar la determinación final basándose estrictamente en los datos económicos y sociales.
El PSE defiende Bilbao como sede del Mundial 2030
En claro contraste con las incertidumbres que rodea al fútbol, la Diputación ha querido poner como modelo de gestión las finales de la EPCR Challenge Cup y la Investec Champions Cup de rugby que se celebrarán en San Mamés este próximo viernes y sábado. Para las instituciones vizcainas, el hecho de que Bilbao repita como sede del rugby europeo demuestra un impacto económico notorio y consolida la marca de un territorio capaz de organizar grandes eventos en equipo y sin los peajes que exige el fútbol profesional.