Síguenos en redes sociales:

"Se respeta el derecho a la huelga pero no los actos vandálicos en centros donde hay niños y niñas”

El servicio de limpieza de los edificios públicos de Bilbao encara una nueva semana de huelga, que continuará la que viene

"Se respeta el derecho a la huelga pero no los actos vandálicos en centros donde hay niños y niñas”Pankra Nieto

Una plantilla con casi el 90% de mujeres con jornadas parciales, salarios base 600 euros inferiores a sus compañeros del servicio de limpieza viaria... Estas son algunas de las reclamaciones de la plantilla del servicio de limpieza de los edificios públicos de Bilbao que están en huelga desde el pasado lunes. Este no es el primer parón que realizan, pero sí el más largo ya que se prolongará también la semana que viene. Desde el Ayuntamiento de Bilbao aseguran que el seguimiento de la huelga por parte de los trabajadores se sitúa en el "24%" y condenan "los actos vandálicos" que se han producido como la aparición de bolsas de basura con restos de pescado en centros escolares como la haurreskola de Miribilla. "Respeto al derecho de huelga sí, pero no a las acciones que se están llevando en centros donde hay niños y niñas”, añaden.

Reivindicaciones

Te puede interesar:

Las reivindicaciones de los trabajadores se están llevando a cabo en diferentes edificios públicos que gestiona la UTE formada por la empresas FCC, VTC y GMSM. Rafa Padilla, delegado sindical de la UTE, explica que hay "trabajadoras con jornadas de 2 horas y media" y afirma que también se produce una desigualdad salarial con sus compañeros hombres porque "en su totalidad tienen categorías superiores". Por ello, instan a abrir "la mesa negociadora" y ofrecer una solución a los empleados que se encargan de mantener en limpios los espacios públicos. Además, subraya que "se están cumpliendo los servicios mínimos y si el Gobierno Vasco requiere que vayan más trabajadores para cumplir esos servicios" están acudiendo.

Trabajadoras con las que ha podido hablar DEIA señalan que su lucha es necesaria ya que con las actuales jornadas laborales, que rondan las 20 horas semanales, "la carga de trabajo es muy alta". Los salarios que perciben son "bajos" al ser jornadas parciales en la mayoría de casos y obligan a estas empleadas a "estar pendientes del móvil" por si les llaman para realizar horas complementarias.