Renovado hasta 2029 y después de completar una temporada fantástica, con las guindas del segundo título consecutivo de la FIBA Europe Cup y la clasificación para las eliminatorias por el título de la Liga Endesa once años después, Jaume Ponsarnau y el Surne Bilbao trabajan ya en la confección de la plantilla de cara al próximo ejercicio, que será más exigente aún pues se batallará en una competición continental de mayor nivel. El técnico catalán agradece la continuidad de parte importante del núcleo del equipo, habla claro sobre los nombres propios que están de actualidad y reconoce lo que busca en el mercado en las posiciones en las que habrá cambios: "Queremos jugadores con empaque físico y velocidad".

Afronta el siguiente ejercicio habiendo sido renovado hasta 2029. Supongo que es algo que da confianza.

Sí. Yo estoy muy bien aquí y una de las cosas que lo hacen posible es la gente con la que trabajo y las condiciones con las que trabajo. Y eso para un entrenador es importante. A veces, es muy difícil ser feliz como entrenador. Hacemos un trabajo que nos encanta, nos encantan nuestras responsabilidades, pero eso no te lleva a la felicidad. Y yo aquí soy feliz y eso lo valoro mucho. Valoro mucho que mi familia también esté contenta de que yo esté aquí a pesar de que por circunstancias no puedan vivir conmigo. Si eres feliz en un sitio poder garantizar continuidad es importante, porque continuidad quiere decir que no hay dudas. Y las dudas a veces son un gran enemigo. Para todos está muy claro que no hay dudas sobre cómo tiene que seguir este proyecto y eso es una cosa muy buena.

Además, de cara a confeccionar la nueva plantilla, hay una gran parte ya de estructura consolidada. Puntales como Tryggvi Hlinason y Harald Frey con contrato en vigor, Darrun Hilliard, Margiris Normantas, Martin Krampelj y Luke Petrasek renovados hasta 2028... No es mala base a partir de la cual construir.

Exacto. Cada año hemos tenido que cambiar bastantes jugadores y eso ha sido una dificultad. Una de las cosas positivas de esta continuidad es que los jugadores querían seguir. Estaban a gusto. Estábamos a gusto trabajando juntos. Los jugadores quieren jugar con sus compañeros, es la demostración de lo que es ser un equipo. Y muchos de ellos hasta este año habían tenido como tendencia habitual constantes cambios de equipo. Además, garantizar esta continuidad no ha supuesto tener que pagarles mucho más. Porque las limitaciones económicas las seguimos teniendo, pero se ha valorado mucho lo a gusto que estaban. Esto nos tiene que ayudar a mantener el próximo curso muchas cosas con las que hemos crecido esta temporada. Pero habrá algunos cambios y habrá que buscar que todas las piezas vuelvan a encajar.

Lo que va a ser muy complicado va a ser sustituir a una figura como la de Melwin Pantzar.

Creo que todos tenemos que darle también una vuelta a esto. Lo primero es que tenemos que estar muy orgullosos de Melwin y de todo lo que nos ha ayudado, lo que ha crecido, el paso que ha dado y cómo hemos conectado con él. Ha sido alguien muy importante. Y desde este orgullo , pues creer en nosotros. El siguiente que venga vamos a intentar también que dé este paso. Melwin ha tenido tres años de crecimiento, fue el fichaje de un jugador que no había tocado la ACB salvo en pinceladitas y con nosotros creció para ser realmente competitivo. Al que venga tocará ayudarle, pero también es muy importante no esperar que sea un calco de Melwin. Tendrá otras virtudes, otros defectos... Otra cara. Y seguro que va a intentar hacerlo lo mejor posible.

¿Dan por perdido a Bassala Bagayoko?

Lo normal es que salga, sí. Todas estas cosas ahora son pronto para atarlas, en este caso para que las ate él, pero contamos con que probablemente no va a seguir. Ahora bien, si siguiese, perfecto.

Bagayoko intenta progresar en un lance de la final ante el PAOK. Markel Fernández

La batalla de los cupos, precisamente con la marcha de cada vez más jóvenes, y no tan jóvenes, a la NCAA, está más difícil cada verano.

El baloncesto es un deporte que se ha convertido en superfísico. Y en la propia naturaleza de la gente de aquí cuesta cada vez más encontrar talento competitivo. Lo hay, y y muy bueno, pero es más fácil traerlo de países donde todos son más altos y más fuertes y más rápidos. Y en el mercado de cupos, como es tan importante, los equipos más poderosos son los que tienen más capacidad. Nosotros tenemos que hacer apuestas y ayudar a jugadores a que crezcan y den pasos adelante, como ha hecho Melwin por ejemplo. Tendremos que buscar un equilibrio entre jugadores que nos ayuden y jugadores que crezcan para que puedan acabar ayudándonos.

Aleix Font y Amar Sylla son cupos y tienen contrato en vigor. ¿Cuenta con que sigan los dos o ahí puede haber cambios?

Puede haber algún cambio. Amar ha tenido muy mala suerte. Al empezar la temporada tiene una enfermedad, se recupera, luego tiene una lesión de muy larga duración y el equipo coge una racha, se convierte en ganador y competitivo y cuando ha podido regresar pues le ha costado. Se tienen que ver muchísimas cosas aún, cómo podría encajar en un futuro y también sus intereses. Lo más lógico también es que prefiera buscar una oportunidad en un sitio nuevo que le abra unas nuevas expectativas.

¿Qué se puede decir de Jaworski?

En el caso de Justin, creo que él confía en tener una situación de mercado mejor de la que nosotros le podemos ofrecer. Probablemente va a ser difícil que siga. El club ha hecho un esfuerzo, yo creo que adecuado, pero es difícil que continúe. No es el mismo caso de Melwin, que ha estado con nosotros tres años, pero en este caso también hay que valorar que nosotros creímos en él como jugador y si ahora tiene la oportunidad de dar un paso adelante pues chapeau.

Han trascendido los nombres de Adam Somogyi y Manex Ansorregi. ¿Qué le parecen?

Dos cupos muy interesantes que, además, pueden tener una progresión muy buena. Ya veremos si se acaban materializando, pero creo que serían dos muy buenas opciones.

¿Tienen ya decidido si el próximo ejercicio tendrán una plantilla de doce o de trece jugadores?

Hay una cosa en toda esta dificultad de los cupos que nos hace pensar que ya que no hay tantos en el mercado a los que podamos acceder y que nos den competitividad, pues crearlos nosotros para que nos puedan acabar ayudando. Ayudarle a él y que vaya creciendo con nosotros. En ese sentido, sumar un jugador trece que en momentos determinados siempre va bien, sobre todo cuando juegas dos competiciones, y el año que viene queremos jugar una competición europea que nos plantea más exigencia, pues sería una buena cosa. Pero vamos a ver si el mercado nos da esa oportunidad.

¿Tienen ya decidido si se decantarán por la Basketball Champions League o por la Eurocup?

Estamos ahí, en la duda. Las dos tienen pros y contras y es una cuestión ya más de club, a ver dónde se quiere posicionar. Lamentablemente el baloncesto está separado políticamente y esa es la peor situación que pueda haber. El que te posiciones para jugar en un lado o en otro también te posiciona en ese aspecto. Vamos a ver dónde queremos estar más y dónde quieren que estemos más. Esperamos poder elegir. Creemos que el primer título de la FIBA Europe Cup nos hubiese tenido que dar la oportunidad de haber jugado la BCL esta temporada, pero la FIBA no creyó que era suficiente. Esperamos que este año sí.

Con el bloque que sigue, los dos cupos cuyo interés ya ha trascendido... ¿qué buscarán a partir de ahí en el mercado, dónde ponen el foco para mejorar?

Queremos que nuestra defensa nos sirva para seguir jugando con riesgo en ataque y para eso tenemos que tener jugadores que nos den un empaque físico. Y tal y como está el baloncesto, que haya velocidad. Sabemos que Tryggvi es un gigante, su valor no puede ser la velocidad y tiene otras características que le hacen trascendental. Darrun tiene una calidad incuestionable, pero en otras posiciones queremos encontrar velocidad y chispa.