Un edificio de la Alameda de Rekalde lleva más de cien años provocando la misma pregunta entre quienes se detienen a observar su fachada: ¿esto lo hizo Gaudí? La duda se ha vuelto a avivar en redes sociales gracias a un vídeo de la cuenta @milplanesporbilbao, que rescata la historia de la conocida popularmente como la Casa Gaudí de Bilbao, cuyo nombre real es Casa Montero.
Sus formas curvas, balcones de hierro forjado, motivos vegetales y una fachada llena de movimiento hacen que muchos la asocien con el célebre arquitecto catalán. Sin embargo, Antoni Gaudí nunca trabajó en la capital vizcaina. La vivienda fue construida a comienzos del siglo XX como residencia privada para la familia Montero, perteneciente a la burguesía bilbaina, que buscaba algo poco habitual en el Bilbao industrial de la época: un hogar concebido como una obra artística.
El proyecto inicial fue obra del arquitecto Luis Aladrén, aunque quien terminó la construcción y definió su imagen más reconocible fue Jean Batiste Darroquy, uno de los principales introductores del modernismo en la ciudad. Darroquy dejó también su huella en otro de los grandes iconos de Bilbao, el teatro Campos Elíseos. También participó en algunos trabajos decorativos del edificio de la Diputación foral de Bizkaia, edificio que también fue creado por el propio Aladrén.
Bien de Interés Cultural
La Casa Montero destaca por ser uno de los escasos ejemplos de arquitectura residencial modernista en Bilbao, lo que explica su singularidad entre los edificios de estilo más clásico que la rodean. Actualmente se encuentra protegida como Bien de Interés Cultural, aunque sigue siendo poco conocida para muchos viandantes.
Desde la cuenta de Instagram recuerdan que la próxima vez que alguien pase por delante, conviene hacer lo inevitable: detenerse, mirar hacia arriba y decidir por uno mismo si ese edificio tiene, o no, algo del espíritu de Gaudí.