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“Este sí que es el primer niño de Bilbao”

Varios agraciados se acercaron a la administración de lotería de Deusto que vendió el Gordo para su comprobación

“Este sí que es el primer niño de Bilbao”

BILBAO. La avenida Lehendakari Aguirre se desbordó ayer de alegría y jolgorio. La administración de lotería número 19 ubicada en la arteria principal de Deusto vendió íntegramente el primer premio de El Niño y repartió 100 millones de euros. Rafael y Juan Elejalde, dueños de la administración no dudaron en acercarse hasta el despacho para celebrarlo con algunos de los agraciados. “Estábamos viendo la televisión y de repente he visto que ese número era el nuestro. He llamado a mi hermano y hemos venido corriendo”, contaba Juan aún sin poder creérselo.

Faltaba brindar con cava para celebrar el Gordo pero Guillermo Moles, el gerente de la administración, se hizo de rogar y la persiana se mantuvo cerrada hasta su llegada casi hora y media después de saltar la gran noticia. El despacho de Deusto vendió un total de 50 billetes, todos a personas de la zona y al bar Zior-tza situado en el barrio bilbaino de Arangoiti. “Incluso el día antes que se celebrase la lotería se vendió este número”, aseguraron los hermanos. Esta no es la primera vez que el despacho reparte un premio importante. En 1964 la madre de Rafael y Juan Elejalde vendió el Gordo de Navidad que acabó en 5, en un número bajo como el de ayer. “Lo importante es que nos hemos estrenado con este premio y los 500 décimos han sido vendidos todos por ventanilla”, contaron entusiasmados.

Deusto se convirtió en una fiesta. Los coches pitaban al pasar y de repente se paró una furgoneta de reparto de Seur en mitad de la carretera. A bordo, una de las agraciadas que con el décimo en la mano no paraba de decir que le había tocado. Elena, se bajó del vehículo conmocionada. No podía creerse que tuvieran 200.000 euros y, además, con el mismo número que llevaba jugando junto a su marido más de 20 años. “Me he enterado por la mañana mirando la lotería y me siento muy bien. Encima mi cumpleaños fue anteayer. Es una pasada, un regalazo”, contaba sin saber muy bien que hacer aún con el dinero. “Lo que sí tengo claro es que haremos planes porque llevamos cuatro años muy mal”, decía.

A la algarabía también se sumó el alcalde de la villa y vecino de Deusto, Juan Mari Aburto, que pasaba por el lugar. Felicitó a los loteros y reconoció que él no era uno de los agraciados. “Me toca todos los días por ser el alcalde de Bilbao”, apuntó Aburto a la vez que se congratulaba de que el Gordo hubiera caído en la capital.

Mientras los propietarios esperaban la llegada del gerente para poder abrir el local y celebrarlo con el cava que guardaban dentro, una familia se acercó para verificar que el décimo que portaban era el premiado. “Cogimos solo un décimo y nos hemos enterado viendo la tele. No nos lo creíamos por eso hemos venido hasta aquí, para ver si el número no estaba al revés”, decía entre risas Betty, una nicaragüense que lleva tan solo un año viviendo en Deusto.

Casi dos horas después de que se cantase el Gordo, apareció Guillermo, el gerente, para levantar la persiana y dar comienzo así a la fiesta. “Es lo que tiene vivir a 60 kilómetros de aquí”, decía. “Estaba en la ducha y ha venido mi pareja y me ha dicho el número. Pensaba que me estaba vacilando”, contaba.

Asegura que le costó llegar por los nervios. “Me considero una persona muy tranquila pero me temblaban hasta las piernas. Esta sí que es la sensación de haber repartido 100 millones de euros”, explicaba.

Cava en mano, y después de haber asimilado que han repartido ilusión al barrio de Deusto y Arangoiti, la alegría se desbordó. “El lunes seguro que lo notaremos más y nos tocará trabajar mucho más. Será la sensación de que habremos dado un buen pellizco. Sabemos que no es para dejar de trabajar para es una ayuda”, concluía el gerente mientras hacía hincapié en que “este sí que es el primer niño del año de Bilbao”.