Bilbao - Una cuarta parte de las ayudas de emergencia social (AES) otorgadas en Bilbao se destina a combatir la denominada pobreza energética. Son familias sin recursos que no pueden hacer frente a los recibos de luz y gas. El Ayuntamiento de la capital vizcaina calcula que este año volverá a apoyar económicamente a alrededor de 7.000 familias sin recursos con estas ayudas, que se incrementarán ligeramente respecto a 2016 hasta superar los 5,5 millones de euros. “Nuestro objetivo es que nadie que necesite una ayuda económica y cumpla los requisitos se quede sin ella”, destacó el concejal de Acción Social, Iñigo Pombo.

El Ayuntamiento de Bilbao abre hoy el plazo de preinscripción para solicitar estas prestaciones, que se conceden como complemento a otro tipo de ayudas como la Renta de Garantía de Ingresos o la Prestación Complementaria de Vivienda, y se destinan a sufragar gastos puntuales y concretos, como los recibos del agua, la compra de equipamiento básico de la vivienda o artículos como gafas o prótesis dentales.

Los gastos relacionados con la vivienda son los que generan más solicitudes de ayudas de emergencia social: el propio alquiler, su mantenimiento, la compra de una nevera, la reparación de algún elemento... Pero, entre todos ellos, destacan los relativos a la energía. Ya el año pasado, el Ayuntamiento de Bilbao empezó a separar de forma específica las ayudas económicas para hacer frente a estos recibos, “en respuesta a la problemática que está apareciendo en torno a la pobreza energética”, explicó ayer Pombo. Los datos son muy reveladores: casi una cuarta parte de los 5,4 millones de euros repartidos el año pasado iban destinados a este concepto, el segundo ámbito al que se dedicó más recursos, solo por detrás de las necesidades primarias (óptica, odontología...), que representan otra cuarta parte. Y es que la vivienda sigue siendo el principal destino de estas prestaciones: el 65% de las mismas sirvió a los beneficiarios para hacer frente al pago hipotecario o del alquiler, o para su correcto mantenimiento. Todo ello, pese a que la prestación complementaria de vivienda ya cubre parte de esos conceptos, ya que muchas de las personas que reciben estas ayudas lo hacen, precisamente, porque no tienen derecho a esa ayuda del Gobierno vasco. Por ejemplo, por tener patrimonio. “Estas ayudas son más laxas, en cuanto a requisitos, que la Renta de Garantía de Ingresos”, matizó el concejal de Acción Social. Otro 17% de las familias tuvieron que recurrir a estas ayudas para hacer frente a deudas previas mientras que, curiosamente, no se solicitan para comprar alimentos. “En el caso de Bilbao, se cubre a través de programas convenidos con ONG como el Banco de Alimentos, Cruz Roja...”, especificó el director de Acción Social, Paco Dehesa.

La cantidad máxima que los solicitantes pueden recibir en concepto de Ayudas de Emergencia Social es de 1.500 euros, aunque la media se sitúa en 853 euros. De hecho, según admitió el propio director de Acción Social, “prácticamente nunca” se otorga el 100% del importe que se solicita. “Llegamos a todas las personas que lo piden porque no otorgamos el máximo que se podría conceder según el decreto del Gobierno vasco”, explicó. También se pueden superar, en situaciones excepcionales, ese límite de 1.500 euros. En este sentido, el concejal de Acción Social recordó que las AES son una herramienta más del sistema de protección social, junto a la RGI o la prestación complementaria de vivienda. “No pretende suplir la falta de ingresos por otros motivos, sino dar una respuesta a una necesidad urgente y emergente”, advirtió.

Alrededor de 7.000 beneficiarios El Consistorio calcula que este año recibirán estas prestaciones alrededor de 7.000 familias, “una cifra similar a la del año pasado”, en que fueron 6.403. En total, el montante también superará lo concedido en 2016, cuando se destinaron 5,4 millones de euros. De ellos, esperan que desde el Gobierno vasco lleguen 4,8 millones de euros -una cifra ligeramente superior a la del año pasado- y el resto será sufragado por el propio Ayuntamiento. Ya en 2016, el Consistorio tuvo que aportar 643.410 euros, al haberse agotado la partida procedente del Ejecutivo de Gasteiz, aunque “se va a poder resarcir en parte estos gastos por parte del Gobierno vasco”, especificó Pombo. Pese a que el grupo de personas mayores de 65 años y los que percibieron estas ayuda el año pasado han sido convocados ya para presentar la solicitud, con carácter general el plazo de preinscripción para solicitarlas estará abierto entre hoy y el 3 de abril.

Aunque es difícil definir un perfil sobre las personas que reciben estas ayudas económicas, la mayoría de los perceptores son familias con hijos, “aunque también hay muchas unidades familiares de un solo miembro”, especificó el director de Acción Social. Seis de cada diez personas que percibieron la ayuda en 2016 ya lo habían hecho en años anteriores -en el 40% de los casos era la primera vez que se pedían las ayudas-, lo que denota cierta cronificación en las situaciones de pobreza. Finalmente, y respecto a la procedencia de los perceptores, alrededor de un 16% de ellos son de origen extranjero.