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Ocho pantallas y 1.800 sillas más

Entre 8.000 y 9.000 personas podrán seguir hoy la homilía por Azkuna desde la Plaza Nueva de Bilbao

Ocho pantallas y 1.800 sillas másDavid de Haro

VARIOS equipos técnicos han trabajado a destajo a lo largo de dos días para colocar las ocho pantallas desde donde se pondrá seguir hoy el funeral en recuerdo del alcalde, Iñaki Azkuna. Será el último adiós al que ha sido a lo largo de quince años el máximo edil de Bilbao. Por eso, y ante la imposibilidad de que todo el mundo pueda acceder a la catedral de Santiago o a sus inmediaciones, el Consistorio bilbaino ha decidido instalar una pantalla en ese punto de la villa donde se calcula que puedan entrar entre 8.000 y 9.000 personas. Los ciudadanos podrán seguir la homilía desde una pantalla gigante que se instalará en uno de los laterales de la Plaza Nueva de Bilbao.

"Irá mucha gente, pero no va a haber sitio para todos", comenta Bego Sánchez, que ha quedado con una amiga a las nueve de la mañana para coger sitio. "Entrar en la catedral será imposible, pero no me puedo quedar sin estar de una forma u otra en el funeral de Iñaki. Por eso madrugaré", relata la vecina del bilbaino barrio de Indautxu. El de Bego es el sentimiento que envuelve a miles de ciudadanos que hoy más que nunca desean estar en el funeral por el alcalde de Bilbao. Sin embargo, será imposible dar cabida a todos los que desearán acceder a la catedral de Santiago y a los alrededores. Junto a la pantalla gigante que se ha colocado en la Plaza Nueva, en el templo se han instalado otras siete pantallas más, -tres en el claustro, dos en diferentes puntos del interior de la iglesia y otra gigante fuera de la catedral-. "El objetivo es que todo los ciudadanos puedan seguir el oficio fúnebre", precisan desde el Consistorio bilbaino.

A primera hora de la tarde, el equipo de técnicos ultimaban los preparativos para que hoy no haya ningún problema para seguir el funeral desde diferentes puntos de la catedral. Será, sin lugar a dudas, un sentido acto en el que se cuidará hasta el más mínimo detalle. Las coronas y flores se colocarán en el exterior de la catedral, por petición del alcalde, y, en el momento en que se inicie el funeral, se trasladarán a las escalinatas del Ayuntamiento, ya que, al estar en Pascua, no pueden ubicarse en el interior de la iglesia. Asimismo, para evitar que la gente tenga que seguir la homilía de pie, se han instalado, tanto dentro como fuera del templo, 1.800 sillas más de los asientos habituales.

El funeral estará oficiado por el obispo de Bilbao, Mario Iceta, con el deán de la catedral, Luis Alberto Loyo, como maestro de ceremonias. También habrá alrededor de medio centenar de concelebrantes. El acto será sencillo, pero con una misa en la que la música tendrá un protagonismo especial. En su recuerdo, la soprano Olga Revuelta, cuya voz le gustaba mucho al alcalde, le dedicará la composición de Haendel Lascia ch'io pianga. Además, actuarán el coro de Bilbao y el coro de la Catedral. En la misa también se podrán escuchar obras de Bach y Mozart. Y para finalizar sonará su canción, la que Iñaki entonaba siempre que visitaba a la Amatxu de Begoña por la que sentía adoración. Las notas del Begoñako Andra Mari sonaron en el tanatorio el pasado viernes, y hoy, en su funeral, en el último adiós, volverán a sonar solo para él.