El Surne Bilbao no fue capaz de gobernar el caos en el que el Baxi Manresa y el trío arbitral convirtieron el encuentro de este sábado en Miribilla y sufrió una derrota (80-84) que complica ya muchísimo sus aspiraciones de play-off y provoca que no llegue a la final de la FIBA Europe Cup con las mejores sensaciones competitivas. El conjunto catalán llevó a ebullición la temperatura del duelo a base de velocidad y constantes contactos, los colegiados no supieron impartir justicia (los golpes en una canasta se dejaban pasar mientras en la otra se señalizaban; la protesta en un lado se castigaba con una técnica mientras que en el otro se solucionaban con una palmadita) y los hombres de negro, pese a remar hasta el final, no fueron capaces de salir a flote. Tuvieron dos triples dentro del minuto final que pudieron ser ganadores con 80-81 y 80-82 en el luminoso, pero Harald Frey, el mejor en la tropa local con 20 puntos, y Justin Jaworski no estuvieron acertados.

Errores

Hay días que parece que todo se vuelve en contra, en los que el partido se convierte en un no rotundo y constante, y ese fue el caso este sábado. Los de Jaume Ponsarnau fueron casi todo el partido a remolque, sin la constancia necesaria para imponer su propuesta. Huérfanos del lesionado Darrun Hilliard y sin Bassala Bagayoko en todo el acto final al ser expulsado por una antideportiva y una técnica posterior, a los anfitriones les pesaron el desorden de la contienda, las pérdidas, los muchísimos fallos, pero muchísimos, a un palmo del aro (pobre 45% en tiros de dos puntos) y la escasa aportación desde la posición de escolta, que se hizo más notorio por la ausencia del alero de Pensilvania. Entre Jaworski y Margiris Normantas penaron con un 3 de 21 en lanzamientos de campo. Por contra, en las filas manresanas lucieron los exhombres de negro Álex Reyes y Agustín Ubal (15 y 14 puntos respectivamente), con la colaboración de Eli Brooks y Pierre Oriola.

Pérdidas

El conjunto vizcaino no arrancó el choque nada lúcido. Le costó mucho ser efectivo ante las constantes ayudas de la retaguardia manresana. Con siete pérdidas en menos de cinco minutos de acción, la noticia más positiva para los hombres de negro fue que los de Ocampo tampoco tuvieron el filo necesario para poner pies en polvorosa en el luminoso. Así las cosas, los de Ponsarnau aprovecharon los dos tiros libres de la antideportiva de Olinde sobre Frey y otro de Bagayoko para igualar a nueve puntos. Sin embargo, a los anfitriones les seguía faltando mucha compostura en su juego. El Baxi Manresa aprovechó siete puntos casi seguidos de Ubal para volver a coger ventaja (11-18), aunque también perdió por el camino a Paulicap por una lesión en su pie izquierdo, pero los de Ponsarnau se rehicieron con sendos dos más unos de Hlinason y Pantzar para cerrar con un menos dañino 17-19 un primer cuarto lleno de interrupciones.

Golpes y más golpes

Reyes estaba por la labor de lucir muñeca (con mate añadido ante Hlinason) contra su exequipo, pero el Surne Bilbao empezó a sumar de tres en tres y así todo resulta más sencillo. Abrió fuego Jaworski, le siguieron dos de Frey y sumó otro más Petrasek para dibujar un 29-26, primera ventaja de la tarde de los anfitriones, y obligar a Ocampo a detener el duelo a 7:18 del descanso. Pero a los de Ponsarnau les costaba expresarse con acierto en el caos que provocaban los visitantes con su velocidad y constantes contactos, entrando demasiado en un juego que no les convenía. El Baxi Manresa volvió a hacerse con el timón (31-35) con un triple de Olinde mientras Bagayoko estaba tirado en el suelo en la canasta contraria por un golpe en la cara, acción tremendamente protestada por la grada, y consiguió llegar al ecuador de la batalla (a eso se asemejaban más los acontecimientos en pista) con un 36-39 favorable a sus intereses. Por su parte, al conjunto vizcaino le pesaban toneladas sus 12 pérdidas y sobre todo su bajísima efectividad en las distancias cortas (35% en tiros de dos puntos, 7 de 20).

Tryggvi Hlinason se cuelga del aro. Markel Fernández

Adiós a Bagayoko

Y tampoco encontró solución a sus problemas al regresar de vestuarios. Su rival seguía a lo suyo, haciendo de los contactos su razón de ser con los árbitros contribuyendo a ese guion con sus extrañas señalizaciones. El conjunto vizcaino hacía la goma y cuando se acercaba en el luminoso (41-43) los manresanos activaban las muñecas de Olinde y Reyes desde la distancia triple para volver a coger distancia (43-49). Los de Ponsarnau tuvieron la virtud de no caerse del alambre. Con Frey activando el modo penetración y con dos triples de Petrasek y Font, el Surne Bilbao enlazó un 8-0 para darle la vuelta al marcador (54-53) y obligar a Ocampo a detener el duelo. No duró demasiado la alegría en Miribilla, pues una antideportiva discutible y una posterior técnica a Bagayoko, que provocaron la eliminación del de Mali, permitieron al rival recuperar la compostura y alcanzar los diez minutos finales con un 57-61 que ya empezaba a pesar lo suyo.

Hasta el final

Y la dinámica del encuentro se mantuvo idéntica. Amenazó el Manresa con el demarraje (63-71 a siete minutos de la última bocina), pero Frey fue el salvavidas de un colectivo que se resistía al naufragio. Los puntos del noruego y un triple de Pantzar volvieron a estrechar el marcador y pese a que los árbitros seguían a lo suyo (una falta en ataque en el bloqueo a Petrasek y una técnica al banquillo bilbaino con 77-81) otro misil lejano de Jaworski dibujó un final de infarto en el que a los locales, sin embargo, les faltó acierto. Con 80-81, y ya dentro del último minuto, Frey falló un tiro liberado y en el siguiente ataque, después de que el Manresa solo sumara un punto, Jaws tampoco estuvo atinado y el Manresa acabó celebrando en Miribilla.