la final de la FIBA Europe Cup de 2026 ya es histórica porque es la primera vez en las diez ediciones del torneo que se repiten los dos aspirantes a levantar el título, esa Orejona que ya premiaba a los ganadores de la antigua Copa de Europa, la que conocieron los más viejos del lugar. Además, si los hombres de negro consiguen superar al PAOK Salónica de nuevo sería también la primera vez que el campeón de la FIBA Europe Cup logra repetir al año siguiente, lo que tendría mucho mérito.

De hecho, no son muchos los equipos que en Europa han conseguido revalidar su título europeo en este siglo. Y tampoco se ha repetido una final en cualquier competición masculina. Hay pocas dinastías, como se conoce en la NBA a los ganadores sucesivos, porque la competencia es muy grande. El más reciente es el Unicaja Málaga, que ha ganado la Basketball Champions League en 2024 y 2025. En la Euroliga, lo lograron el Maccabi Tel Aviv en 2004 y 2005; el Olympiacos en 2012 y 2013; y el Anadolu Efes, en 2021 y 2022.

El Surne Bilbao lucha en esta final contra otra parte de la historia de la FIBA Europe Cup que dice que siempre fue campeón el que se llevó el primer partido en las ediciones que tuvieron una final a ida y vuelta, ya fuera como local o como visitante. Hay que excluir la edición de 2017 en la que el campeón Nanterre, curiosamente, empató en el primer partido ante el Chalon. El equipo de Jaume Ponsarnau tiene que remontar, por tanto, para romper esa estadística de una competición que ha tenido desde su creación en 2015 nueve campeones diferentes. l