La mejora y evolución en el juego de Melwin Pantzar ha sido notable en las últimas temporadas. A sus 25 años, el base sueco no ha dejado de dar pasos al frente en su carrera profesional y en sus tres temporadas en el Surne Bilbao se ha consolidado como uno de los mejores bases de la Liga Endesa, hasta el punto de que el Unicaja apostó por él el pasado verano y le incorporará a sus filas el próximo verano, lo que dejará un importante vacío en las filas de los hombres de negro.
Grandes nombres
Por este motivo, Pantzar ha sido uno de los protagonistas de la 38ª edición de la Gala de los Premios Gigantes, que tuvo lugar este lunes en Madrid. El base del conjunto vizcaino recibió el premio Gigante a la Mayor Progresión en categoría masculina en un evento en el que la revista especializada de baloncesto, que cumple su 40 aniversario, homenajeó a históricos del nivel de Rudy Fernández, Sasha Djordjevic, Anna Cruz o Silvia Domínguez y fueron también premiados, entre otros, el exentrenador de los hombres de negro y actual seleccionador de Alemania, Álex Mumbrú, Facundo Campazzo, Mario Hezonja, Aina Ayuso, Leticia Romero e Iyana Martín.
Agradecido
A la hora de recoger su premio, el director de juego sueco agradeció a Gigantes por entregarle el galardón porque "estoy muy contento de recibirlo" y, además, quiso dedicárselo a varias personas que han sido trascendentales a lo largo de su carrera baloncestística, destacando entre ellas a su actual entrenador en el Surne Bilbao Jaume Ponsarnau: "Es un entrenador fantástico que me ayuda todos los días y apostó por mí en Liga Endesa".
Además, también se acordó de Javi Juárez porque "cuando llegué al Real Madrid desde Suecia me ayudo muchísimo para adaptarme al baloncesto español"; de Paco García, "ya que en Valladolid me ayudó muchísimo a encontrarme como jugador y a ganarme la confianza que tengo ahora", y de Quique Villalobos: "Es mi agente y le agradezco que siempre está conmigo y me da buenos consejos tanto en la vida como en el baloncesto".