Devontae Cacok puede presumir de tener un anillo de la NBA en sus dedos. En la temporada 2019-20, tras salir de la Universidad de North Carolina-Wilmington, alternó su presencia en Los Angeles Lakers y en los South Bay Lakers, su equipo vinculado en la G-League. Fue la temporada de la pandemia y el pívot nacido en Chicago y con pasaporte jamaicano solo jugó un partido al lado de LeBron James, lo hizo como titular ante los Sacramento Kings, pero el título que logró la franquicia angelina en la restrictiva burbuja de Florida le corresponde igualmente,

Veinte partidos más en los Lakers y quince en los San Antonio Spurs con escaso protagonismo remataron la carrera en la NBA de un jugador enérgico y que siempre tuvo fama y números de buen reboteador, pese a actuar como cinco pese a sus escasos 2,01 metros. En mitad de la campaña 22-23, se incorporó al CSKA Moscú para comenzar su recorrido en Europa en el que ha vivido también la peor cara del deporte. Su siguiente paso fue el Virtus Bolonia, donde le esperaba la Euroliga y también la desgracia. El 28 de diciembre de 2023, en su decimoquinto partido en la máxima competición europea, sufrió una grave lesión de rodilla que le tuvo mucho tiempo fuera de las pistas. A finales de esa temporada, el club boloñés dio por concluido el contrato, no sin cierta polémica ya que tuvo que intervenir el Comité de Conciliación y Arbitraje de la Lega, y Cacok se quedó sin equipo y en plena fase de recuperación.

Tras pasar más de un año en blanco en un proceso que como el propio jugador reconoció a su llegada a Murcia le obligó también a trabajar la parte mental, podía haber dudas sobre su disponibilidad, pero el UCAM Murcia no las tuvo e incorporó este pasado verano a un jugador que encaja con el estilo de juego de Sito Alonso. “Puedo aportar intensidad y energía”, comentó el jugador de Chicago, al que Jaume Ponsarnau calificó ayer como “un excelente jugador en la defensa de cambios” y una de las claves de la excelente temporada del conjunto murciano.

Su rendimiento hasta ahora da la razón al UCAM Murcia ya que promedia casi 10 puntos y 4,4 rebotes en medio partido y es el cuarto jugador con mejor porcentaje en tiros de dos con un 74% de acierto. Su rango de tiro en ataque no se aleja demasiado de la zona donde se mueve con dureza y contundencia. En defensa, su movilidad e intensidad contribuyen al caos que muchas veces suele generar el equipo pimentonero. Su principal debe es su facilidad para cargarse de faltas, aunque seguro que su entrenador prefiere que peque por exceso que por defecto. “Lo más importante es jugar con mucha intensidad y energía”, defiende un jugador que en el UCAM Murcia ha encontrado de muevo su sitio, “un lugar en el que me siento como en familia y con el que me identifico”.