Ibai Gómez ha pasado por el podcast @offsiders.podcast y ha tenido tiempo para hablar de uno de los entrenadores que más huella le dejaron en su carrera: Marcelo Bielsa. El exjugador del Athletic, que trabajó con el técnico argentino durante dos temporadas en Bilbao, ofrece en la entrevista una visión detallada del método de trabajo del "Loco" desde dentro.
"El entrenador que más sello te deja"
Ibai no duda en poner en valor a Bielsa dentro de su trayectoria. "Para mí, Marcelo es el entrenador que más marca te deja, más sello te deja", arranca. Pero matiza enseguida: "Es un entrenador muy peculiar. En la forma de entrenar, en la forma de gestionar, para bien y para mal".
La parte que más sorprende de su descripción tiene que ver con el volumen y el tipo de entrenamiento. "Los entrenamientos son muy analíticos, son ejercicios analíticos. Igual haces cada día 30 tareas, 30 ejercicios, todo analítico". No se trata de rondos, ni de juegos reducidos, ni de situaciones de partido. Bielsa simplifica el juego en mínimos y lo trabaja sin oposición real: "Son acciones analíticas que él saca del juego, de dos, tres jugadores, de interacciones de jugadores que pasan en el juego, que él las saca a ejercicios".
Ibai da un ejemplo concreto para que se entienda: "Simplemente se encontraba un hombre libre. Tríos, posible receptor a la derecha, posible receptor enfrente, poseedor de balón. La suelto, imaginas que te salta alguien, ¿cómo le encuentro? Pues con este tercer hombre, poniéndole cara". Cada situación reproducida tiene su nombre, sacado directamente de la realidad de los partidos. Algunos incluso llevaban el nombre de los propios jugadores: "Nosotros teníamos una que se llamaba De Marcos Llorente", revela el exjugador, describiendo cómo Bielsa bautizaba los ejercicios con los nombres de las interacciones concretas que había observado entre los futbolistas.
Lo más llamativo, sin embargo, es lo que no hacían: "Nosotros no hicimos un juego de posición con Marcelo en dos años".
Su gestión de grupo
Ibai admite que en su caso la experiencia fue enriquecedora porque él es, según sus propias palabras, "un loco de esto". "Estaba aprendiendo muchísimo", reconoce. Pero añade una matización que muchos exjugadores de Bielsa han apuntado a lo largo de los años desde distintos clubes: "Entiendo que hay otras cosas, sobre todo en gestión humana, que no era su fuerte". "Lo valoras para bien con el tiempo", concluye.